La Legislatura bonaerense volvió a convertirse esta semana en el principal escenario de la guerra a cielo abierto que atraviesa al peronismo provincial. En apenas 48 horas, la interna entre el cristinismo y el axelismo dejó dos postales contundentes: primero, una sesión del Senado atravesada por cruces, reproches y micrófonos cortados entre la vicegobernadora Verónica Magario y el jefe del bloque de Fuerza Patria, Sergio Berni; después, un movimiento quirúrgico en Diputados que terminó debilitando al Movimiento Derecho al Futuro (MDF) del gobernador Axel Kicillof.
El primer capítulo se escribió en la Cámara alta, que retomó la actividad tras seis meses de parálisis. Aunque formalmente la sesión sirvió para designar representantes del Consejo de la Magistratura, la discusión política en el oficialismo monopolizó el debate con la oposición como espectador privilegiado. Berni cruzó a Magario varias veces y en el tramo más álgido, le recordó a la vicegobernadora que fue la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner quien la llevó a ese cargo tanto a ella como al propio Kicillof. El senador Mario Ishii, en tanto, cargó contra el gobernador por la situación social del Conurbano y lo acusó de bloquear el tratamiento de la emergencia alimentaria y sanitaria.
Horas después, un movimiento en el bloque oficialista de la Cámara de Diputados volvió a exponer la interna. La legisladora de La Cámpora, Mercedes Landívar, quien estaba con licencia, anunció que regresa a su banca a partir del 1° de julio. La mujer asumió en 2023 pero luego dejó su lugar para ser jefa de Gabinete del gobierno de Olavarría. Allí, el intendente es el camporista Maximiliano Wesner.
Ahora, justo en un momento de máxima tensión, Landívar regresa a la cámara baja y seguirá con sus funciones municipales aunque de forma ad honorem, según comunicó el Municipio. Su vuelta a la Legislatura implica la salida de la diputada Laura Aloisi, alineada con el MDF de Kicillof, quien ya se despidió de sus pares.
En La Cámpora aseguran que el regreso de Landívar estaba acordado desde principios de año y niegan cualquier intencionalidad. En el MDF, sin embargo, la lectura es distinta y piensan que fue un movimiento políticamente calculado. Igual que en oportunidades anteriores, el gobernador ordenó a la tropa «no responder» a los mensajes directos ni indirectos, señalaron a Tiempo desde la mesa chica del MDF.
Cómo queda el poroteo interno
La consecuencia es concreta: Kicillof pierde un alfil en un bloque donde ya era minoría. En Diputados, el bloque Fuerza Patria, presidido por Facundo Tignanelli, principal espada legislativa de Máximo Kirchner, mantiene 39 bancas. Con el regreso de Landívar, el cristinismo pasa a tener 18 escaños -sumando camporistas puros y legisladores de intendentes alineados con CFK-. El MDF queda reducido a nueve. El Frente Renovador sigue con diez, el Frente Patria Grande tiene una banca y el espacio del intendente de Escobar, Ariel Sujarchuk, otra.
La correlación de fuerzas en el Senado también favorece al cristinismo. Sobre un bloque oficialista de 24 bancas y quórum propio, el sector alineado con La Cámpora y Cristina Fernández de Kirchner reúne a 14 senadores, incluyendo a Mario Ishii. El MDF suma seis, mientras que el massismo tiene tres y el espacio de Juan Grabois conserva una banca.
La pelea interna explica buena parte de la parálisis legislativa de los últimos meses. Primero, la pulseada entre La Cámpora y el MDF demoró el cierre de autoridades en la cámara alta. Después, empantanó la negociación por el reparto de comisiones permanentes en ambas cámaras, y ahora puede condicionar la agenda legislativa.
La reforma electoral
Tras el receso invernal, la Legislatura debería comenzar a debatir algunos puntos de la reforma electoral que reclama la Justicia antes del cierre del año. En esa agenda están los plazos electorales que plantea la ley electoral; el futuro de las elecciones PASO y el posible regreso de las reelecciones indefinidas.
Para Kicillof, las PASO son una herramienta indispensable especialmente cuando la interna peronista aparece cada vez más difícil de resolver por consenso. Sin embargo, repite que primero debe definirse el escenario nacional y la discusión abierta en el Congreso Nacional en torno a las primarias. Otro punto que considera clave es saldar la discusión por la reelección de intendentes, eliminando el actual límite de dos mandatos consecutivos.
Este tema marca otra diferencia con La Cámpora que ve en el recambio de jefes comunales una posibilidad de disputar nuevos distritos. De hecho, en 2025, el sector impulsó y le dio media sanción a un proyecto para restituir las re reelecciones para los legisladores provinciales -que luego se empantanó en Diputados- y dejó afuera a los jefes comunales. El MDF impulsó en ese momento un proyecto para que se los incluyera, pero no lo logró.
Con ese telón de fondo, Kicillof reunió el viernes en La Plata a la tropa del MDF y bajó una instrucción clara: evitar responder directamente a La Cámpora. El mensaje fue que la disputa debe darse “con gestión y propuestas” en la construcción de una alternativa capaz de derrotar a Javier Milei en 2027. «
