En una maniobra que busca frenar la erosión política causada por el acceso de funcionarios públicos a créditos hipotecarios de la banca estatal, la ministra de Capital Humano, Sandra Pettovello, solicitó ayer viernes la renuncia indeclinable de su jefe de Gabinete, Leandro Massaccesi. La salida del funcionario se precipitó tras la difusión de una nómina de préstamos otorgados por el Banco Nación, en la cual Massaccesi figuraba con uno de los montos más elevados de la administración pública.
La remoción del abogado rionegrino —hijo del exgobernador Horacio Massaccesi— expone la fragilidad de la línea jerárquica en una de las carteras más sensibles del Gobierno de Javier Milei. Según confirmaron fuentes oficiales de la cartera, el préstamo gestionado por el ahora exjefe de Gabinete ascendía a 420 millones de pesos, una cifra que colisionó directamente con el protocolo de «perfil bajo» y la doctrina de austeridad que la ministra intenta proyectar hacia la opinión pública.
Desde el entorno de Pettovello enfatizaron que, si bien la operatoria del Banco Nación es técnicamente legal, la toma de deuda por montos millonarios por parte de un funcionario de alto rango resulta «incompatible» con el actual contexto socioeconómico y el sacrificio solicitado a la ciudadanía. La ministra habría tomado conocimiento de la situación el pasado jueves a través de la filtración de los listados en plataformas digitales, lo que generó un malestar inmediato ante la falta de consulta previa de Massaccesi sobre la conveniencia política de acceder a dicho financiamiento.
La salida de Massaccesi se suma a un historial de desplazamientos en Capital Humano vinculados a la imagen de probidad. En los pasillos del ministerio se recordó el precedente de Constanza Cassino, la ex subsecretaria de Gestión Administrativa apartada en octubre de 2024 tras la compra de una cafetera de alto costo. En esta oportunidad, el factor determinante fue que el crédito de Massaccesi fue el único dentro del ministerio otorgado con posterioridad al ingreso a la función pública, lo que selló su destino político en menos de 24 horas.
La llegada de Leandro Massaccesi al cargo en agosto de 2024 no había estado exenta de fricciones. Su designación ocurrió tras la renuncia de Fernando Szeresesky, hombre de máxima confianza de Pettovello, y en medio de una disputa de influencia con el asesor presidencial Santiago Caputo. Aunque la ministra lo había sostenido por encima de otras opciones impulsadas por el macrismo, como Lucas Fernández Aparicio, la controversia por el crédito del Banco Nación terminó por dinamitar su estabilidad en el puesto.
Massaccesi, quien debió sortear demoras burocráticas relacionadas con su licencia en la Auditoría General de la Nación (AGN) para asumir, deja ahora una vacante estratégica en una estructura que enfrenta constantes procesos de reconfiguración. Con esta baja, el Ministerio de Capital Humano intenta enviar una señal de coherencia interna, mientras el resto del oficialismo lidia con las repercusiones de una lista de beneficiarios bancarios que sigue sumando nombres de secretarios, diputados y colaboradores directos del Poder Ejecutivo.