El jefe de Gabinete, Manuel Adorni, reconoció durante la conferencia de prensa de esta mañana en la Casa Rosada la titularidad de un departamento en el barrio porteño de Caballito. La declaración surgió como parte de su estrategia de defensa ante las denuncias por enriquecimiento ilícito e incumplimiento de los deberes de funcionario público. Según registros oficiales, la propiedad se encuentra ubicada en la calle Miró al 500 y fue adquirida en conjunto con su esposa, Bettina Angeletti, sin que el funcionario se desprendiera de su vivienda anterior en Parque Chacabuco.

Este nuevo activo se suma a la reciente compra de una propiedad en el country Indio Cuá, cuyos valores de mercado oscilan entre los 150.000 y 250.000 dólares. La acumulación de bienes en un período breve de tiempo ha generado interrogantes sobre la consistencia patrimonial del funcionario, cuyo salario público declarado ronda los 3,5 millones de pesos. A esto se añaden gastos suntuarios recientes, como pasajes en clase ejecutiva a Nueva York por 5000 dólares y el uso de vuelos privados hacia Uruguay.

Mientras la Justicia avanza en la investigación de las declaraciones juradas y los flujos de fondos, crece la preocupación en el Ejecutivo por el impacto político de una causa que une inconsistencias inmobiliarias con el uso de recursos logísticos oficiales.