La Ciudad se prepara para vivir un fin de semana histórico. Con el Planetario iluminado con los colores del casco de Franco Colapinto —el celeste, blanco y rosa que ya distinguen al número 43—, Palermo se transformó en el epicentro de la pasión por el automovilismo. Bajo la consigna «Bienvenido Franco a la ciudad más linda del mundo», el icónico edificio porteño luce la leyenda que celebra la llegada del piloto local, quien este domingo cumplirá el sueño de miles de aficionados al acelerar su monoplaza con motor V8 frente a su gente.

El evento, denominado Road Show, representa una apuesta fuerte del gobierno porteño para recuperar el terreno perdido en el calendario mundial de la especialidad. «Estamos atrás de un sueño, queremos que vuelva la Fórmula 1. El domingo la vamos a sentir en las calles», afirmó el Jefe de Gobierno, Jorge Macri, durante la presentación de la exhibición que promete teñir de adrenalina el corazón de los bosques de Palermo.

La Fórmula 1 vuelve a rugir en Buenos Aires: Colapinto calienta motores para el gran show en Palermo

La logística para el evento contempla un despliegue importante en la zona. A partir de las 9 de la mañana de este domingo, vecinos y turistas podrán acceder al circuito especialmente delimitado para el paso del vehículo de la escudería Alpine. El trazado comprenderá la Avenida del Libertador, entre las calles Bullrich y Casares/Ugarteche, y se extenderá por la Avenida Sarmiento, entre Libertador y Figueroa Alcorta, rodeando el emblemático Monumento a los Españoles.

Este despliegue no es solo una exhibición deportiva, sino un mensaje político y cultural: la apuesta por revitalizar el vínculo de Buenos Aires con la categoría reina. Tras más de una década de ausencia, la potencia de los motores de F1 volverá a romper el silencio dominical en Palermo, convirtiendo a la avenida más clásica de la capital en una pista de carreras improvisada para rendir homenaje a la nueva estrella argentina del automovilismo mundial.

NA