La misa por el primer aniversario de la muerte del Papa Francisco tuvo una fuerte presencia de todo el arco político. Hasta la Basílica de Luján fueron llegando los principales funcionarios del gobierno nacional, encabezadas por el Jefe de Gabinete Manuel Adorni, y varios dirigentes de la oposición, entre ellos Axel Kicillof.

La interna del gobierno en el homenaje al Papa: Villarruel no fue a la misa en Luján para evitar mostrarse con Adorni

Sin embargo, lo que debería haber sido un gesto de respeto por el Papa Francisco, se vio atravesado por la interna libertaria, que sigue al rojo vivo. Al estar Javier Milei de viaje en Israel, había un lugar especialmente reservado para Victoria Villarruel, presidenta en ejercicio.

Pero minutos antes del comienzo de la misa, los empleados de protocolo de Casa Rosada debieron cambiar los asientos asignados en la primera fila para los funcionarios nacionales ya que Villarruel -que según versiones estaba en las inmediaciones de la Basílica de Luján- se negó a sentarse al lado de Manuel Adorni en medio del escándalo por corrupción que lo tiene como protagonista desde hace más de un mes. Sí estuvieron Martín Menem, Diego Santilli, además, Federico Sturzenegger, Alejandra Monteoliva, el senador Bartolomé Abdala y el diputado Gabriel Bornoroni acompañando al Jefe de Gabimete

La interna del gobierno en el homenaje al Papa: Villarruel no fue a la misa en Luján para evitar mostrarse con Adorni
Victoria Villarruel, presidenta en ejercicio ante la ausencia de Javier Milei no quiso sentarse junto a Adorni y no fue a Luján.

De acuerdo a lo que trascendió, la titular del Senado no quería convalidar “una foto incómoda” determinada por la organización eclesiástica, a cuyos integrantes pidió disculpas por no participar del homenaje a Francisco a un año de su muerte.

Por la oposición, además de Kicillof, estuvieron presentes Wado de Pedro, el ministro de Trabajo, Walter Correa, y la Secretaria de Cultura, Florencia Saintout, además de intendente de Merlo,. Gustavo Menéndez.

Todos escucharon la homilía a cargo del arzobispo de Mendoza, Marcelo Colombo, titular de la Conferencia Episcopal Argentina (CEA).

La exposición no tuvo sorpresas. Tal como se prevía, Monseñor Colombo, habló de la necesidad de aprender del legado del pontífice argentino y a “superar las divisiones que persistieron durante su papado”, tanto en la sociedad como en el propio clero. Y recalcó la posibilidad de que la sociedad se una gracias al acto: “Nos alegra y anima a seguir construyendo juntos una patria de hermanos”.