“La Justicia Laboral falló a favor del amparo presentado por la Asociación de Profesionales y Técnicos (APyT) y ordena a la dirección del Hospital Garrahan suspender los sumarios que aplicó”, difundió y celebró esa agrupación en las últimas horas. La decisión es un revés para las autoridades del establecimiento, dirigidas por el Ministerio de Salud que comanda Mario Lugones.

El Gobierno, a través del jefe de Gabinete, Manuel Adorni, anunció a principios de mes el pedido de desafuero de diez gremialistas del hospital “para proceder con sus despidos, tras haber dirigido y tomado ilegalmente las oficinas de la dirección del establecimiento en octubre de 2025”, durante el reclamo por mejoras salariales. “Además, otras 29 personas recibirán sanciones”, anticipó por entonces.

Según difundieron tanto APyT como la Junta Interna de ATE, “se dictó una medida cautelar que suspende el sumario administrativo que la dirección mileista del hospital impulsa contra los dirigentes y activistas de la gran huelga del Garrahan”. Esto a partir de que el Juzgado Nacional de Primera Instancia N° 32 dio lugar al amparo presentado por la APyT, al que suscribió posteriormente el equipo jurídico de ATE.

Desde ese espacio aclararon que si bien el fallo surge del amparo presentado por APyT, es “extensivo a los 40” sumariados, incluidos quienes no tienen fueros gremiales. “Es para todos”.

La versión de Pirozzo

De acuerdo a la información compartida desde los gremios, la decisión judicial implica que “se reconoce que existe ‘persecución y hostigamiento’ a los delegados y activistas en el marco de una medida sindical, que se coarta el derecho a la libertad sindical y se busca disciplinar. Al mismo tiempo, manifiesta que tanto Adorni como Lugones anticipan las sanciones en medio del sumario administrativo, vulnerando así el principio de inocencia y demostrando que estos despidos y suspensiones fueron dictados por el propio gobierno”.

Autoridades del hospital, de forma anónima, argumentaron ante el diario La Nación que la decisión de descontar los días de paro a quienes adherían –lo que motivó la toma de la dirección el 31 de octubre y fue usado para justificar los sumarios– no solo fue una “necesidad estratégica” para garantizar el normal funcionamiento de los servicios, sino también “un reclamo” del personal que no adhería a las protestas.

“En los pasillos, nos decían [a directores e integrantes del Consejo de Administración] que esperaban un aumento salarial, pero también nos pedían que hiciéramos algo con la gente que interrumpía el ingreso del personal, que aparecía disfrazada de payaso en la calle y que amedrentaban en los pasillos a los que querían trabajar”, indicaron a ese diario desde el hospital dirigido por Mariano Pirozzo, nombrado por Lugones y señalado desde los gremios como un interventor. Una versión por lo menos llamativa, según la cual el personal reclamaba aumentos pero cuestionaba a quienes luchaban por ellos.

Un abrazo

Tras la decisión de la Justicia laboral, la titular de APyT, Norma Lezana, describió la medida como “una bocanada de impulso para seguir adelante. Una vez más, queda claro que este equipo de salud, que las y los trabajadores del Hospital Garrahan, tenemos razón”.

“La desalmada intervención que designó el ministro Lugones buscará nuevas maniobras contra nosotros, pero nunca van a poder contra quienes dejamos el corazón por las chicas, los chicos, y por nuestros derechos”, añadió.

Para este jueves 26, APyT y ATE convocan a un abrazo al hospital pediátrico de alta complejidad. Una medida que ya estaba convocada antes de la novedad judicial, pero que se mantiene vigente. “Debemos redoblar la lucha por el fin de la persecución y criminalización a quienes estuvieron al frente de la gran lucha que conquistó un histórico 61% de aumento. La convocatoria al Abrazo del próximo jueves 26 a las 13 horas debe ser masiva, debemos luchar por confirmar esta medida cautelar y terminar definitivamente con este ataque del gobierno y compañía”, plantearon.