La histórica Plaza de Mayo cambiará el próximo viernes su fisonomía habitual para transformarse en un gigantesco centro de estudios a cielo abierto. Entre las 10 y las 17 horas, docentes, investigadores del Conicet, estudiantes y familias protagonizarán una jornada de lucha que busca sacar el conocimiento a la calle frente a lo que denuncian como un «incumplimiento sistemático» de las leyes nacionales por parte del Poder Ejecutivo.

La convocatoria, impulsada por la Asociación Gremial Docente de la UBA (AGD-UBA) y ATE Conicet, se da en una fecha de fuerte carga simbólica: el Día de los Trabajadores y las Trabajadoras de la Ciencia y la Tecnología. Bajo la consigna “en defensa de la ciencia, la tecnología y la universidad”, los organizadores exigen la aplicación efectiva de la Ley 27.795 de Financiamiento Universitario, una norma que el Gobierno nacional mantiene congelada a pesar de haber sido ratificada por la Justicia Federal.

La Plaza de Mayo se convierte en aula: clases públicas y ferias de ciencias contra el ajuste universitario
Foto: AGD UBA

Un frente judicial contra el veto de hecho

El conflicto llega a la plaza tras un recorrido sinuoso por los tribunales. Recientemente, la Cámara Contencioso Administrativo Federal —con los votos de los jueces Sergio Fernández y Jorge Morán— sentó un precedente contundente: el Ejecutivo no puede ignorar una ley del Congreso argumentando impacto fiscal si la norma ya fue promulgada tras el rechazo legislativo al veto presidencial.

La Justicia fue clara: la falta de cumplimiento de esta ley vulnera el derecho constitucional de enseñar y aprender. Mientras tanto, en los laboratorios y facultades, la realidad es acuciante. Según datos de los gremios, la deuda salarial con docentes e investigadores equivale ya al 50% de sus ingresos en el último semestre, un desfasaje que amenaza con una fuga de cerebros sin precedentes hacia el sector privado o el exterior.

El secundario entra en escena

Una de las novedades de esta movilización es la incorporación activa de las Familias Autoconvocadas del Colegio Nacional de Buenos Aires. El conflicto ha escalado hasta los colegios preuniversitarios, donde los estudiantes —adolescentes de entre 12 y 18 años— llevan meses sufriendo la interrupción de clases debido a las medidas de fuerza.

“La situación es insostenible: se vulnera el derecho a sueldos dignos y el derecho a la educación de miles de estudiantes”, señalaron desde el colectivo de familias, que decidieron acompañar el reclamo para exigir una salida política al estancamiento presupuestario. Para la UBA, el presupuesto proyectado para este 2026 sigue siendo una cáscara vacía que no contempla los recursos previstos por la ley para garantizar salud, investigación y extensión.

La Plaza de Mayo se convierte en aula: clases públicas y ferias de ciencias contra el ajuste universitario
Foto: AGD UBA

Ciencia en pie de guerra

La jornada del viernes no será solo de protesta, sino de divulgación. A través de stands interactivos y charlas, personal de la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA) y del Conicet mostrarán la importancia estratégica de la soberanía científica. La intención es clara: demostrar que el ajuste no recae sobre una «burocracia», sino sobre el desarrollo tecnológico del país.

Para quienes deseen participar, la AGD-UBA mantiene abierta la inscripción de actividades y clases públicas a través del correo [email protected].