La caída del consumo masivo pega de lleno en las panaderías, donde el despacho de pan cayó un 45% en lo que va de 2026 respecto del mismo período de 2025, pero el derrumbe asciende al 70% en otros productos típicos como los de repostería, sandwichería y confitería, precisó este martes Martín Pinto, titular del Centro de Panaderos de Merlo.
Además del retroceso de las ventas, el sector advierte por el aumento de la ecuación de costos para producir, especialmente por la suba de los servicios públicos, que depende de la autorización del gobierno nacional.
El saldo, de acuerdo a la fuente, es unas 2000 panaderías cerradas a nivel nacional y unos 12 mil puestos de trabajo caídos desde la asunción del gobierno de Javier Milei.
Para frenar la sangría, los comerciantes apelan a la gestión de la Secretaría de Comercio del Ministerio de Economía, que cortó políticas de administración de precios y subsidios apenas se produjo el cambio de mando en diciembre de 2023.

Pinto señaló a Tiempo que los panaderos vienen de tres años de bajón del consumo con las consecuencias sobre la mesa, sin reacción de las autoridades nacionales.
“En el primer trimestre de 2026 llevamos 45% menos de ventas respecto al mismo tramo de 2025 en todos los productos de panadería, venimos batiendo récords de cierres de panaderías y de caídas de puestos de trabajo”, indicó el dirigente.
Y agregó un subrayado sobre la presión de los insumos, como los aumentos de las materias primas, los combustibles y los servicios públicos que achican el margen de ganancia de los comercios: «Seguimos con los aumentos en materia prima, combustibles, servicios. La verdad que este gobierno sigue con la motosierra y nos va a llevar al exterminio de las panaderías. La culpa siempre la tiene el resto y nunca la política que ejecutan».
Los panaderos aseguran que, pese al recalentamiento de los costos no subieron los precios al público, obligados por la caída de la demanda y por la necesidad de retener todo el mercado posible.