En los primeros meses de vida son habituales los trastornos digestivos funcionales como cólicos, constipación y regurgitación o reflujo, que pueden provocar irritabilidad, llanto persistente, dolor abdominal y dificultades para alimentarse y conciliar el sueño. Suelen ceder en poco tiempo, pero muchas veces persisten y generan preocupación, por lo que representan el principal motivo de consulta pediátrica. Si la situación no se revierte con adaptaciones en las tomas de leche materna puede indicarse el uso de leches medicamentosas. Existe una ley nacional que garantiza su cobertura, pero el 40% de las familias tiene problemas para acceder al alimento prescripto.

El principal motivo son los obstáculos administrativos. Así lo indica un relevamiento de la consultora Ipsos, realizado a 150 profesionales de la salud -pediatras, gastroenterólogos y alergistas- y 166 cuidadores de AMBA, Córdoba, Santa Fe, Mendoza, Tucumán, Mar del Plata, La Plata y otras ciudades bonaerenses.

Entre las y los profesionales consultados, para 7 de cada 10 los trámites frenan el acceso de bebés a leches medicamentosas. Si bien la advertencia se viene realizando año a año, el panorama no mejora. Aunque sí se incrementa el nivel de conocimiento y reclamo ante un derecho vulnerado.

La ley sola no alcanza

La ley nacional 27.305 garantiza la cobertura al 100% de las leches medicamentosas, en la cantidad que el médico prescriba y durante el tiempo que considere necesario. Pero no solo hay trámites que se convierten en obstáculo, sino que además un 34% de los profesionales encuestados mencionó que los financiadores –obras sociales y prepagas- aplican cálculos de dosis diferentes a los indicados por el médico, lo que termina reduciendo la cantidad de fórmulas aprobadas.

“El proceso completo de aprobación y entrega puede demorar hasta 30 días, y más aún en casos de trastornos digestivos funcionales. Si una cobertura garantizada por ley se demora 30 días, el problema ya no es administrativo sino sanitario”, definió Leandro Desplats, abogado y fundador de la asociación Leches Medicamentosas. En 2021, su bebé fue diagnosticado con un trastorno digestivo funcional. Gastaba más de 100 mil pesos por mes en la leche medicamentosa especial que su hijo toleraba. Tuvo que acudir a la vía judicial para que su prepaga le garantizara la cobertura, pese a la vigencia de una ley sobre el tema. A partir de su experiencia, se abocó a investigar y asesorar para que otras familias tengan garantizado su derecho.

Uno de los problemas más frecuentes es el desconocimiento del alcance real de la normativa. “Muchas familias creen que existe un límite de latas o de tiempo de cobertura o aceptan las que se les brindan, cuando en realidad la ley establece que el tratamiento debe cubrirse exactamente según lo prescripto por el profesional. Difundir esta información es clave para que los pacientes puedan ejercer sus derechos”, resaltó.

Las barreras administrativas generan efectos concretos en la atención al demorar o limitar el tratamiento que determinados niños necesitan. El informe detectó que algunos médicos terminan ajustando la cantidad de latas que prescriben anticipando posibles rechazos o recortes por parte de las obras sociales y prepagas.

El lado positivo

Si bien el relevamiento mostró que la problemática se repite año a año, evidenció también un aspecto positivo: en el último año creció el porcentaje de profesionales de la salud que conoce la existencia de la ley, que pasó del 64% al 72%.

El estudio también expuso que cada vez más cuidadores deciden reclamar ante la falta de cobertura, lo que indica un mayor nivel de información sobre sus derechos. La presentación de quejas formales al financiador pasó del 33% al 49% y el porcentaje de los que aceptan la negativa de la cobertura cayó del 67% al 44%.

Las familias que encuentran trabas al cumplimiento de la ley pueden comunicarse con Leches Medicamentosas al + 54 9 11 6554-3565 o vía Instagram.