Desde el altar mayor de la Catedral de Barcelona, el Papa León XIV llamó a los catalanes a ser «constructores de unidad» ante un mundo desgarrado por guerras y divisiones. En una homilía parte en catalán y parte en castellano, el Sumo Pontífice recordó las palabras de Juan Pablo II «cuando, en su visita aquí, alababa el ánimo acogedor que a lo largo de la historia ha llevado a barceloneses y catalanes, a vosotros, a compartir ciudadanía humana y cristiana con innumerables gentes«.

Acompañado del cardenal arzobispo de Barcelona, Juan José Omella, Robert Prevost  señaló que «esta ciudad y esta región son un hogar amplio y abierto a la fraternidad cristiana» donde hermanos y hermanas se entregan para construir armonía y comunión, más allá de toda polarización.

León XIV insistió en su mensaje de unidad: «En la riqueza de los dones recibidos, somos fuertes porque estamos unidos, y estamos unidos porque estamos animados por el mismo Espíritu, el Espíritu de Cristo, que es Espíritu de comunión para la salvación de todos».

El Papa León XIV llegó a Barcelona procedente de Madrid, donde el lunes fue el primer Pontífice en hablar ante el Congreso de España, donde recalcó su “anhelo” de que quienes legislan tenga como objetivo principal “la dignidad, la Justicia y el bien común”.

El Papa le dijo a los legisladores que tienen “la grave responsabilidad de ordenar jurídicamente la convivencia social” y les advirtió que la convivencia social puede verse amenazada por la cultura del descarte.

Al hablar ante los diputados españoles destacó: “El progreso ofrece posibilidades admirables y hoy lo vemos de modo singular en el desarrollo de la inteligencia artificial y las nuevas tecnologías”.

Sin embargo, advirtió: “Ante las transformaciones de nuestro tiempo, nuestro discernimiento debe centrarse en qué lugar ocupa la persona humana en nuestras decisiones, y cómo se plantean hoy, de manera nueva, la dignidad del trabajo, la solidaridad, la política social y el bien común”.

El papa había mantenido previamente un encuentro privado con el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y a su llegada al palacio legislativo fue recibido por la presidenta de la Cámara, Francina Armengol; el presidente del Senado, Pedro Rollán Ojeda; y otras autoridades.

El obispo de Roma pasó cuatro días en Madrid en los que miles de personas se lanzaron a las calles para ver al pontífice y en los que se registraron 5,6 millones de viajes en Metro, alcanzado las 85.000 validaciones con el recién estrenado pago directo con tarjeta bancaria, 120 millones estimados de impacto económico y un amplio dispositivo de seguridad y emergencias.

Antes de partir al próximo paso de su gira por España, a Santa Cruz de Tenerife, León XIV bendijo  las ambulancias de la religiosa argentina Sor Lucía Caram, que parten en caravana a Ucrania con ayuda humanitaria. Se trata de la «segunda caravana de la bondad» formada por 31 vehículos.

 «Queremos que la bondad atraviese Europa, toda esta gente buena puede ser el revulsivo para el cambio de nuestro mundo. Que los kilómetros que vamos a hacer se conviertan en caminos que conducen hacia la paz», subrayó la religiosa.

ALG con Europa Press