La niña que no vio los besos

Gigliola Zecchin

Más conocida como Canela que por el nombre que figura en su documento, la autora evoca en este libro su pasado y rescata sus recuerdos de la primera infancia en su tierra natal, Italia, marcada por las penurias de la guerra, el viaje a la Argentina junto a su familia en busca de nuevos horizontes y los personajes que poblaron su niñez. Un libro poético y sensible cuya lectura hace que el lector tenga la emoción a flor de piel (Edhasa).

Libros del verano: cuatro recomendaciones para disfrutar

Mi niñera de la KGB

Laura Ramos

Una novela apasionante basada en hechos reales. La autora de este libro descubre que la niñera que la había cuidado en su infancia en Uruguay, la supuesta modista española María Luisa, había envenenado a su marido, había participado del asesinato de Trotsky y era una espía que se casó con el escritor Felisberto Hernández para poder tener ciudadanía uruguaya y establecer un centro de la KGB en Montevideo (Lumen).

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Los suicidas del fin del mundo

Leila Guerriero

Publicado originalmente en 2005, la reedición de este libro en 2026 es más que bienvenida porque significa el reencuentro con una obra fundamental de la crónica argentina. Guerriero pone bajo la lupa a un pequeño pueblo ubicado al norte de la provincia de Santa Cruz, Las Heras, donde entre 1997 y 1999 se suicidaron 12 jóvenes impulsados por el agobio que produce un lugar carente de oportunidades a futuro (Anagrama).

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Colección permanente

María Negroni

Un libro que habla de la escritura poética sin tomar la distancia propia de un ensayista que conoce o cree conocer la materia sobre la que trata y, en consecuencia, se siente capaz de esbozar una teoría o una respuesta. Por el contrario, Negroni se sumerge en ella no para develar un misterio, sino para exhibirlo, para subrayarlo a través de reflexiones, citas, listas de autores, y hasta el reportaje falso. (Random House)

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