A lo largo de 2025, los argentinos no le hicieron caso a los pedidos del gobierno nacional para que sacaran sus dólares del colchón a fin de monetizar la economía, o sea, que haya billetes para hacer transacciones, desde comprar un paquete de cigarrillos hasta invertir en un desarrollo inmobiliario, según explicó reiteradas veces el ministro de Economía, Luis Caputo.
Este miércoles el Indec informó que entre el primer trimestre de 2025 y el mismo período de 2026, la cantidad de dólares depositados en cuentas bancarias o guardados fuera del sistema financiero aumentó en U$S 12.524 millones, hasta alcanzar un total acumulado de U$S 268.808 millones.
Esta millonada forma parte de un paquete más amplio de activos denominados en moneda extranjera y que son propiedad de argentinos. El total es de U$S 499.098. Además de los billetes “crocantes” y los depósitos, el Indec registró con U$S 72.565 millones en participaciones de capital y en fondos de inversión (conocida como inversión de cartera); U$S 55.563 millones en participaciones de capital por inversión directa; U$S 44.834 millones en títulos de deuda de inversión de cartera; y U$S 42.052 millones en activos de reserva.

Consciente de la negativa general a poner sus dólares en el circuito económico, el gobierno de Javier Milei logró que el Congreso votara la Ley de Inocencia Fiscal, que equivale a un blanqueo permanente de activos no declarados. La escasa respuesta de los poseedores de dólares a esta iniciativa derivó en un nuevo planteo de la Casa Rosada. Ahora busca modificar el texto legal aprobado en febrero para eliminar el techo a la cantidad de dólares que se pueden registrar y dar más facilidades a quienes ingresen al proceso de blanqueo.
Por ahora, la ley sí ha servido para que funcionarios del gobierno nacional, como el cuestionado jefe de Gabinete, Manuel Adorni, o el ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger, blanqueen una parte de su patrimonio a fin de evitar investigaciones sobre su origen.
