Luego de varias horas de parálisis total, la Asociación Gremial de Trabajadores del Subterráneo y Premetro (AGTSyP – Metrodelegados) levantó la medida de fuerza sorpresiva que afectó este lunes a la Línea C del subte. El servicio, que une las cabeceras de Retiro y Constitución, ya se encuentra normalizado y opera bajo su cronograma habitual.
El conflicto se desató de manera imprevista durante la jornada, interrumpiendo el transporte de miles de pasajeros que utilizan una de las arterias clave de la Ciudad de Buenos Aires. Según explicaron desde el gremio, el eje del reclamo se centró en exigir avances y mejoras en el plan de desasbestizado de las formaciones y estaciones, una demanda histórica de los trabajadores subterráneos para resguardar la salud laboral.
“Son trenes fabricados en Japón durante las décadas del ‘40, ‘50, ‘60 y ‘70 que ya son obsoletos y uno quiere plantearlo desde el punto de vista de lo que dicen los propios fabricantes”, expresó más temprano el secretario Ejecutivo de AGTSyP, Claudio Dellecarebonara, en diálogo con Radio 750.
“Acá se está discutiendo la salud de las personas, no hablamos de un punto más o un punto menos en una paritaria, que de por sí es importante”, concluyó el dirigente gremial.
Por su parte, la empresa concesionaria Emova calificó la medida como un «paro sorpresivo e injustificado» y adoptó una postura firme: confirmó que se procederá al descuento del día de trabajo a todo el personal que haya adherido a la huelga.