Tironeados entre la quietud del dólar y los altibajos del petróleo, los precios mayoristas subieron 2,5% en el mes de mayo, según el informe técnico que dio a conocer este miércoles el Indec. De esa manera, la suba acumulada desde comienzos de año es de 14,4% y la interanual es de 34,2%.
El resultado muestra un principio de estabilización después del serrucho que se vivió en los meses previos. El 2026 había arrancado con 1,7% y 1% en enero y febrero, pero en marzo y abril se disparó a 3,4% y 5,2% respectivamente. En el quinto mes del año los números tomaron un cariz más moderado, acorde con lo que venía pasando hacia fines del año pasado.
Según el relevamiento del Indec, los precios nacionales subieron 2,5%, debido a incrementos de 1,7% en los productos primarios, 2,4% en los manufacturados y 14,7% en la energía eléctrica. En tanto, los importados (que tienen una incidencia relativamente baja en el global) aumentaron 3,1% en mayo.
El dato recogió el impacto de la suba del Petróleo crudo y Gas, de los Refinados del petróleo y de las Sustancias y productos químicos. Entre esos tres renglones aportaron 1,1 puntos porcentuales al índice final del mes.
La influencia se nota con mayor claridad cuando se considera la evolución de los últimos doce meses. En ese período, los productos primarios se incrementaron 48,8%, potenciados por los rubros Petróleo crudo y gas, con 72%, y Refinados del petróleo con 64,5%.
El impacto del petróleo y la electricidad
En esto último influyó la enorme volatilidad originada en el conflicto bélico entre Estados Unidos e Irán, que arrancó a fines de febrero y que provocó el bloqueo temporario del Estrecho de Ormuz, ruta por donde pasa el 20% de la producción mundial de crudo. Esta circunstancia disparó el precio del barril por encima de los 100 dólares. En el ámbito local, las petroleras reflejaron esa suba (aunque las empresas dijeron que absorbieron una parte), a pesar de que el país se está convirtiendo en un exportador neto a partir de la producción de los yacimientos de Vaca Muerta, con lo que en teoría los precios internos podrían ser bastante menores a los internacionales.
Asimismo, en mayo hubo un impactante incremento de 14,7% en el rubro Energía eléctrica, que recoge los valores fijados por las grandes distribuidoras de electricidad, como también el precio promedio abonado por los grandes usuarios.
En la otra punta de la madeja están los precios de los productos importados, que subieron sólo 5,5% en lo que va de 2027 y 26,3% en la comparación interanual. El retraso del tipo de cambio, en ese caso, sirvió como ancla para que el índice no se disparara todavía más.
Habitualmente, los precios mayoristas son considerados predictores de la inflación minorista, ya que reflejan los valores a la salida de fábrica, los que impactan en la estructura de costos de las empresas y terminan trasladándose al consumidor final. En ese sentido, el IPIM fue más alto que el 2,1% de los precios al consumidor registrado en mayo, lo cual abre incógnitas en relación a lo que pueda pasar con este último indicador en los próximos meses.
En paralelo, el Indec también dio a conocer el Indice de Costos de la Construcción (ICC), que arrojó una suba de 2,7% en mayo. El desagregado marca incrementos parciales de 1,7% en Materiales, 3,5% en Mano de Obra y 4% en Gastos Generales. El aumento acumulado desde enero es 12,8% y la variación interanual de 29%.
