El presidente francés, Emmanuel Macron, afirmó que las operaciones militares de Estados Unidos e Israel contra Irán se han ejecutado «al margen del derecho internacional» y, por tanto, no cuentan con el respaldo de París.

Esta postura coloca a Francia en una posición de «tercera vía», priorizando la contención y la defensa de activos europeos frente a la ofensiva total liderada por la administración de Donald Trump.

A pesar de su rechazo a la ofensiva, Macron ha ordenado un movimiento de fuerzas sin precedentes para proteger los intereses franceses y la seguridad regional. En ese marco, el portaaviones Charles de Gaulle fue enviado al Mediterráneo tras interrumpir sus ejercicios militares en Suecia. Además, la fragata Languedoc y sistemas de defensa antiaérea adicionales fueron desplegados en la isla, tras el ataque sufrido por la base británica de Akrotiri, en Chipre.

Ataque a instalaciones francesas

La tensión escaló el pasado domingo cuando la ministra de las Fuerzas Armadas, Catherine Vautrin, informó de un ataque con drones contra un hangar de una base naval francesa en los Emiratos Árabes Unidos, adyacente a una base local en el puerto de Abu Dabi

Aunque solo se registraron daños materiales, el incidente subraya que los activos europeos ya están en la línea de fuego.

Operativo repatriación

Francia se suma a la urgencia de evacuación que ya inició Estados Unidos. Macron anunció que los dos primeros vuelos de repatriación con ciudadanos franceses procedentes de las zonas de conflicto aterrizarán en París esta misma noche.__IP__

La negativa de Macron a validar las acciones de Trump y la de Sánchez (España) de ceder sus bases militares sugiere un bloque europeo que intenta evitar ser arrastrado a una guerra abierta de consecuencias impredecibles para el continente.