El incansable trompetista y compositor Mariano Loiácono formó el NY Quintet como una nueva aventura junto a músicos clave de la escena neoyorquina con los que viene trabajando en sus viajes a Nueva York. La formación: Willie Jones III en batería, Anthony Wonsey en piano, Danton Boller en contrabajo y Justin Robinson en saxo alto funciona como un ensamble de fuerte interacción y riesgo, con Jones III (habitual de Herbie Hancock y Roy Hargrove) en un rol central de conducción musical. “Es el productor musical y juntos elegimos las canciones”, explica Loiácono. El año pasado grabaron Pequeños valses, a partir de una composición de Ron Carter. El grupo se presentará este jueves y viernes en Bebop Club, en el marco del Día Internacional del Jazz.
El repertorio del NY Quintet recorre standards del jazz y composiciones originales. “La verdad, es un lujo que mis amigos vengan, son artistas de alto nivel”, admite Loiácono. Por fuera del jazz, su única incursión es su trabajo con Juan Falú —con quien grabará un disco en vivo en los próximos meses—, por lo que se define como un obsesivo del género. Tocará con la banda en Buenos Aires y luego se presentarán en Mar del Plata y Rosario. Durante la segunda mitad del año, es probable que vuelva a viajar a Nueva York.
Para Loiácono, se trata de una fecha especial: “Viene el grupo de Nueva York y estuvimos trabajando mucho. Son gente que admiro desde hace años y ser parte de ese grupo es una gran alegría; poder traerlo acá es importante para que también la gente que no puede viajar pueda escuchar un grupo de este nivel, con cuatro tremendos músicos”. El trompetista subraya el valor del intercambio cotidiano con esos músicos. “Todos trabajaron con figuras muy importantes. Todo el tiempo cuentan que tocaron en lugares emblemáticos, son muy respetuosos de sus maestros y tienen muchas anécdotas con ellos. Es un aprendizaje muy importante estar con ellos y haber entablado amistad”, confiesa.

El grupo llega con un repertorio particular. “Son temas que por ahí no se tocan tanto acá, pero están buenos. Willie Jones, como productor artístico del disco, me dio lugar: yo propuse los temas, le pasé 11 o 12 y él eligió 8. Algunos quedaron fuera por distintos motivos. Pero es lindo ser parte. En vivo hacemos temas del disco y veremos también qué surge en el momento”.
El ciclo, dice el trompetista, se completa recién en escena. “Soy de fijarme cómo va la música, cómo está la gente, cómo se recibe cada tema, y a partir de ahí vemos si le damos alguna vuelta. El público completa el circuito. Uno toca para uno, después para los músicos que están en el escenario, pero también para la gente; la energía que se genera en esa conexión es clave para saber qué tocar en cada momento”.

De todas las ciudades que conoció gracias a la música, Nueva York sigue ocupando un lugar central en su mapa. “Aclaro que es la que más conozco. Igual, acá estamos bien. De las grandes ciudades de Europa son pocas las que tienen un circuito fuerte; de hecho, creo que Buenos Aires hoy tiene más lugares que muchas ciudades europeas, incluso más clubes que París, Barcelona o toda Italia. Acá hay casi siempre lugares para tocar. Pero Nueva York es la meca”.
También observa cómo se reconfiguraron otras escenas en Estados Unidos. “En otro momento, Chicago tenía una escena muy fuerte, como también la costa oeste. Hoy creo que todo se concentró en Nueva York. La que mantuvo su tradición es Nueva Orleans, pero la escena neoyorquina es impresionante: hay muchísimos músicos, muchos clubes y este año se abrieron varios más. Sobre todo, hay una enorme cantidad de gente tocando muy bien, y eso genera una escena intensa, casi salvaje”.

Sus compañeros nunca se lo dijeron directamente, pero Loiácono cree que su lugar se construyó desde la preparación. “No solo lo técnico, las notas o el tiempo, sino también la historia y un repertorio amplio. Y las ganas. Trompetistas buenos hay muchos; creo que lo que puedo aportar es que siempre que me necesitaron estuve listo, ya sea para una grabación o un concierto. Esa adaptabilidad me ayudó. Ellos saben que pueden confiar en mí porque estoy preparado”.
Loiácono admite que a sus cuatro compañeros les encanta Argentina. “Han venido varias veces y acá la gente es muy receptiva, muy cariñosa. Hacemos lo posible para que se sientan bien”. Hace tres años que tocan juntos y no ensayan demasiado, aunque él sostiene una rutina de estudio constante entre el conservatorio y otros proyectos. “Es una gimnasia que, después de tantos años, forma parte de mi rutina. Estamos en una crisis económica y dependemos de que la gente pague su entrada. Quiero darle siempre lo mejor para que valga la pena”, reflexiona.
¿Cuándo?
NY Quintet. Willie Jones III, Anthony Wonsey, Danton Boller, Justin Robinson y Mariano Loiácono celebran el Día Internacional del Jazz. Miércoles 29 y jueves 30 de abril, a las 20 y 22.30 h, en Bebop Club (Uriarte 1658).