La ofensiva militar lanzada por Estados Unidos e Israel contra Irán provocó, además de tensión geopolítica, una respuesta crítica de figuras del espectáculo que cuestionaron no solo la decisión de bombardear sino las motivaciones políticas que la impulsaron. Entre las voces más destacadas estuvo Mark Ruffalo, actor conocido por su activismo y por no esquivar polémicas cuando se trata de temas de justicia y poder político. Según informes de prensa, Ruffalo utilizó su cuenta de Instagram Threads para expresar una crítica directa a la política que llevó a la administración estadounidense a optar por la vía militar en lugar de la diplomacia.

En esa red social, Ruffalo compartió un artículo sobre Jared Kushner, quien fue uno de los principales negociadores con Irán, y escribió sin rodeos: «Fue enviado para asegurarse de que fuéramos a la guerra». Esa frase, simple pero contundente, condensa su postura: según el actor, la elección de la guerra no fue una respuesta inevitable a una amenaza externa, sino el resultado de decisiones políticas deliberadas dentro de la administración.

La puntería de Ruffalo

La crítica de Ruffalo no se dio en el vacío. En el mismo contexto, otras figuras públicas denunciaron la agresión militar y la presentaron como una contradicción con promesas anteriores de evitar conflictos. Pero su comentario sobre Kushner se volvió particularmente señalado porque apunta directamente a la lógica interna que él percibe detrás de la escalada, sugiriendo que no hubo una verdadera voluntad de negociar.

Este tipo de pronunciamientos también reflejan un patrón más amplio en el activismo de Ruffalo en los últimos años. El actor ha sido crítico histórico de políticas que considera injustas o desproporcionadas, especialmente cuando afectan a civiles o se alejan de los mecanismos diplomáticos de resolución de conflictos. En conflictos anteriores, incluyendo la guerra en Gaza y las tensiones con Israel, Ruffalo se ha manifestado públicamente, firmando cartas abiertas, usando símbolos de protesta y llamando la atención sobre consecuencias humanitarias.

El comentario de Ruffalo se inserta en una oleada de rechazo cultural a los ataques unilaterales, alimentado por la percepción entre figuras del ámbito artístico de que las acciones militares a menudo se toman con escaso escrutinio público y poco debate dentro de los mecanismos democráticos tradicionales, como el Congreso, que constitucionalmente tiene la potestad de declarar la guerra.