Islamabad se convirtió este sábado en el epicentro de la diplomacia global al concretarse el inicio formal de las denominadas “Conversaciones de Islamabad”. En una maniobra de alta precisión política, el gobierno de Pakistán oficializó su rol de mediador internacional al recibir de forma consecutiva a los máximos representantes de la República Islámica de Irán y de los Estados Unidos. La secuencia marca un punto de inflexión en el conflicto, estableciendo un canal de comunicación directa en suelo islámico tras meses de hostilidades latentes.
La delegación iraní, liderada por el presidente del Parlamento, Mohamad Baqer Qalibaf, mantuvo una reunión clave con el primer ministro Shehbaz Sharif a las 13:00 hora local. Este encuentro fue precedido por consultas de alto nivel realizadas la noche anterior con el jefe del Ejército paquistaní, el general Asim Munir, donde se coordinaron los detalles técnicos y los protocolos de seguridad para el inicio del diálogo con la administración norteamericana.

La cúpula militar de Pakistán ha sido garante fundamental para que ambas potencias aceptaran sentarse en la misma mesa de negociaciones. De manera inmediata, Sharif recibió al vicepresidente de Estados Unidos, JD Vance, quien encabeza la comitiva de la Casa Blanca. La oficina del primer ministro confirmó oficialmente el inicio de las tratativas: «Al dar comienzo hoy las Conversaciones de Islamabad, el Primer Ministro Muhammad Shehbaz Sharif mantuvo una reunión con Su Excelencia JD Vance». La delegación estadounidense permanece instalada en el hotel Serena de la capital, complejo que ha sido designado como sede oficial y «zona neutral» para las tratativas de paz que buscan estabilizar la región. Aunque se mantiene un estricto hermetismo sobre la hoja de ruta, los movimientos diplomáticos confirman que el diálogo directo entre las potencias en conflicto ya está en marcha.