“Lo que le hicieron a Martín Menem está prefabricado.” En una nueva jugada equilibrista para intentar contentar a todos los campamentos, Javier Milei rompió el silencio tras la escaramuza digital que sacó del clóset la interna que protagonizan los exégetas karinistas, Martín y Eduardo “Lule” Menem y el gurú presidencial Santiago Caputo desde hace más meses de los que están dispuestos a admitir. Por teléfono desde Olivos, el presidente afirmó que la mesa política sigue vigente con todos sus participantes pese al conflicto y rescató la labor del presidente de la Cámara de Diputados pese al enojo manifiesto de sus militantes.
Al igual que hicieron circular desde el entorno del riojano apenas unas horas después del estallido de la riña digital, el presidente está convencido de que aquella publicación se trata de una operación externa para dañar al gobierno. Además, abrazado a una negación pocas veces vista en la historia política nacional, Milei afirmó que no existen internas dentro de su gobierno al tiempo que advirtió que “el periodismo llama interna a las discrepancias entre dos personas. Es sano que no haya un único pensamiento.”
Pese a lo llamativo de los dichos del presidente, lo cierto es que puertas adentro las reacciones distaron de ser sorpresivas. “Era obvio, ¿qué iba a decir?”, repitieron en más de un despacho. Un agente externo del gobierno pero con vínculo directo con Milei se limitó a responder la consulta de este medio con la presentación acústica de “Todo a pulmón”, de Alejandro Lerner. “Que difícil se me hace mantenerme con coraje, lejos de la tranza y la prostitución. Defender mi ideología, buena o mala pero mía, tan humana como la contradicción”, reza una estrofa de la poesía que es un clásico del cancionero nacional.

Lo cierto, sin embargo, es que pese al posicionamiento indescifrable del presidente frente a la disputa que paraliza su gobierno loteado, lo cierto es que en las bases el episodio del sábado se convirtió en una bisagra para su fé ciega. “Estamos en una anarquía”, expuso un mileísta de la primera ola horas antes de que el jefe de Estado saliera a aclarar que no tiene nada que recriminarle al riojano, una de las figuras, junto a Sebastián Pareja, más resistidas por los pibes libertarios.
El sábado, el presidente siguió desde la comodidad de la Quinta de Olivos todo el altercado tuitero que desde el principio se pintó con tintes vedetongos. Quienes hablaron con él por esas horas dan cuenta que el líder libertario estuvo enterado desde el inicio del conflicto digital, pero decidió deliberadamente no entrometerse. Para Milei, las cosas de redes se arreglan en redes y, pese a que su falta de ejecución del poder está empezando a tener repercusiones concretas en su gestión, no está dispuesto a mover ninguna pieza que pueda poner en riesgo el equilibrio que desde hace meses mantiene entre su hermana de sangre y su hermano del alma.
Todas las decisiones del presidente están tomadas desde la estricta emocionalidad. Por eso, el economista entiende que cualquier movimiento que haga podría dañar la relación humana que tiene con los dos integrantes del extinto Triángulo de Hierro. “Es como hacerle elegir entre el brazo izquierdo o el derecho. No puede, es más fuerte que él”, ilustró una fuente que conoce de cerca al libertario ante la consulta de Tiempo. La circunstancia, que entre los propios es más que conocida, nunca había sido blanqueada ante la militancia que hasta el sábado estaban convencidos del plan maestro del presidente cuyo único pronunciamiento fue seguir apoyando a los dos bandos por igual.
“Milei está gagá”, se leían en algunos posteos de cuentas conocidas en el mundillo libertario. En privado, los principales referentes digitales del mileismo no ocultan su enojo pese a mantener su lealtad para con el presidente. “Pueden filmarla en vivo acogotando a una jubilada que no va a pasar nada. Siempre la va a elegir a ella, pase lo que pase”, sostuvo con notable resignación un miembro de la tuitera guardia pretoriana del presidente. “Ésto fue toda una revelación para los pibes que siguen a Javier desde hace años. Los militantes no tenían tan en claro el poder de Karina, ahora está todo a la vista de todos y la decisión de Milei de no actuar es para cuidar a la hermana”, aportó otro mileista de la primera hora.
En este sentido, la respuesta que llegó desde el gobierno fue confirmar una nueva reunión de gabinete para este lunes, luego de celebrar la misa del Tedeum por los 216 años de la Revolución de Mayo. Por primera vez después del estallido de la guerra digital, y todavía recogiendo los jirones del conflicto que significó la apurada en vivo de Patricia Bullrich a Manuel Adorni para que presente su declaración jurada, todos los ministros volverán a verse para recalibrar la agenda de gestión e intentar salir del pantano en el que se encuentran desde hace más de dos meses.

El martes, en tanto, la mesa política que integran Adorni, Karina, Caputo, los Menem, Bullrich, el ministro de Economía, Luis Caputo; el ministro del Interior, Diego Santilli y el secretario de Asuntos Estratégicos, Ignacio Devitt, se encontrará a las 11 de la mañana para aceitar las negociaciones y destrabar las votaciones dentro del Congreso. Será la primera vez que el riojano y el asesor se verán las caras y toda la expectativa, incluso dentro del propio gobierno, está puesta en cómo reaccionarán. “Va a estar divertido”, dijo, jocoso, un integrante de la mesa.
El impacto de la interna, sin embargo, no se dio sólo dentro del gobierno. Ante la consulta de este diario, importantes agentes que operan dentro del mercado advierten que la situación no fue bien recibida por el sector. “La pelea tuvo mucho impacto, hasta los fondos de inversión están siguiendo el tema”, dijo con preocupación un operador de la city. “Nadie invierte en países donde dos actores de una mesa política de 6 se pelean por Twitter”, aportó otra fuente, quien a su vez remarcó la preocupación de los inversores de cara al 2027. “¿Cómo cerrás una lista con todo este quilombo?”, se preguntó. La duda se replica también puertas adentro del gobierno.
Para los conocedores del mundo económico, la decisión del titular del Banco Central, Santiago Bausili, de salir a brindar una conferencia de prensa este lunes para aclarar que el gobierno no levantará el cepo a las empresas no fue casual. “Está claro que quieren mandar un mensaje para estabilizar un poco, el lunes fue todo un quilombo”, dijo un empresario con vínculo con el gobierno a Tiempo.
Como viene haciendo hasta ahora, Milei empujará a su gobierno al siempre predispuesto estado de fingir demencia. La duda que surge por estas horas entre los referentes libertarios, sin embargo, es si la militancia estará dispuesta a acompañarlo o no. Habrá que esperar.