Los datos muestran que la tendencia en aumento de la coqueluche, también conocida como tos convulsa o pertussis, se mantiene en lo que va de 2026. Tras varios años con menor circulación, los casos comenzaron a aumentar durante 2025 y siguen en alza según el reporte del Boletín Epidemiológico Nacional sobre las primeras 11 semanas del año. Especialistas advierten que la baja en la vacunación es el factor clave e instan a reforzar las inoculaciones, mientras crecen los reclamos por escasez de vacunas en el inicio de la temporada de frío.

Durante 2025, se notificaron en Argentina 6.830 casos sospechosos de coqueluche, de los cuales se confirmaron 1.206: fue el año con mayor número de casos y mayor tasa de incidencia desde 2020. El incremento se observó de manera heterogénea en distintas jurisdicciones y se registraron 11 fallecimientos, todos en menores de 2 años.

“La tendencia continúa durante 2026. Tal como se ve reflejado en el boletín epidemiológico nacional, durante las primeras 11 semanas epidemiológicas del año se notificaron 824 casos sospechosos, de los cuales 252 fueron confirmados”, describió Natalia Chillo, directora de Medicina Preventiva del municipio de Tigre y responsable del programa ampliado de inmunizaciones del municipio.

Ximena Juárez, pediatra infectóloga en el Hospital Pedro Elizalde y miembro de la Comisión directiva de la Sociedad Argentina de Infectología Pediátrica (SADIP), afirmó que “en el Hospital Elizalde registramos un aumento significativo de casos, algunos con necesidad de internación y es de destacar que una gran proporción de estos niños no contaba con el esquema completo de vacunación para coqueluche”.

Bajas coberturas

En Argentina la vacuna contra coqueluche está incluida en el Calendario Nacional de Vacunación a los 2, 4, 6, 15-18 meses, 5 años, 11 años y a partir de la semana 20 de embarazo, para proteger a los lactantes en sus primeros meses de vida, ya que son el grupo más vulnerable. Otros grupos incluidos en la estrategia son el personal de salud en contacto con menores de un año -que deben recibir una dosis de triple bacteriana acelular cada cinco años- y convivientes con recién nacidos prematuros de menos de 1500 gramos, que deben recibir una única dosis de triple bacteriana acelular.

Las coberturas de las vacunas contra el coqueluche disponibles en el calendario nacional en 2024 fueron superiores al 80% para la primera y segunda dosis, pero se ubicaron por debajo a partir de la tercera. Con porcentajes especialmente preocupantes como 46,4% en el refuerzo de los cinco años. Por eso, las autoridades sanitarias instan a fortalecer el monitoreo, el diagnóstico precoz, la notificación de casos y las medidas de prevención, con especial énfasis en la vacunación.

Los casos están aumentando debido a la baja en las tasas de cobertura de vacunación. La vacuna es la mejor medida de prevención contra la Bordetella pertussis, que es la bacteria que causa esta enfermedad. Por eso es importante vacunar a los niños y completar los esquemas para que tengan la protección adecuada”, insistió Juárez.

Faltan vacunas

El ministro de Salud de la provincia de Buenos Aires, Nicolás Kreplak, viene denunciando demoras en la entrega de vacunas por parte de Nación, principalmente en relación a la vacuna antigripal pero también a otras de calendario. “Se viene el invierno y sin una cobertura adecuada podemos tener brotes importantes y una fuerte sobrecarga del sistema de salud”, advirtió en referencia al incumplimiento de la Ley 27.491, que obliga al Estado nacional a garantizar la compra, distribución y logística del calendario.

Según consignó El Diario.Ar, hay reclamos semejantes desde diferentes provincias. En Jujuy reconocieron que “Nación no manda vacunas suficientes” y en La Pampa la directora de Epidemiología, Ana Bertone, dijo que “hay centros de salud donde no tenemos disponibilidad”. En Chubut informaron hace una semana que “faltan dosis antigripales para adultos”.

Los datos informados desde Provincia de Buenos Aires indican que, a tres semanas del inicio de la campaña antigripal, el stock alcanzaba para mayores de 65 años, pero más de la mitad de los niños (56%) no tenía sus dosis, y se recibió el 22% de las vacunas destinadas a adultos.

Las faltantes o problemas de stock también se daban en virus sincicial respiratorio, varicela, VPH y COVID pediátrico.

Un reciente informe del CELS advierte sobre el impacto de la caída sostenida de la vacunación en el país, con reaparición de enfermedades prevenibles. El documento expone que hoy ninguna vacuna alcanza el 95% necesario para evitar brotes, mientras hay insuficientes campañas y mensajes políticos ambiguos sobre el tema, sumado a un contexto social crítico que deja a la salud preventiva en un lugar relegado si el Estado no interviene de forma contundente.