El presidente Javier Milei desaceleró este lunes la embestida contra los empresarios; fundamentalmente, contra los del sector industrial; en particular, contra el titular de Techint, Paolo Rocca, y contra el dueño de FATE, Javier Madanes Quintanilla.
El mandatario frenó la embestida en medio de la escalada del escándalo del caso $Libra, tras una serie de revelaciones que comprometen su rol en una estafa millonaria de alcance internacional, que alcanza también a su hermana y secretaria de la Presidencia, Karina Milei.
Lejos de la actitud confrontativa que mostró hasta el sábado contra referentes corporativos, cuando aprovechó su presencia en un acto en España para volver a acusar a Rocca y Madanes Quintanilla de prebendarios, este lunes en un evento de la Bolsa de Comercio de Córdoba, el titular del Ejecutivo redirigió los cañones contra el kirchnerismo, el socialismo y “los zurdos”.

Milei bajó el perfil ante los empresarios
Cara a cara con los hombres de negocios, el jefe de Estado apeló a un tono claramente distinto, de tono conciliador, en el que apeló a la confianza del auditorio: “Los empresarios pueden sacar los dólares del colchón y volcarlos al sistema financiero porque ya no son culpables de la estafa del Banco Central”, expresó.
Esa fue la única mención directa a la dirigencia privada en un discurso en el que se dedicó a repasar los detalles de su gestión al frente del gobierno.

Entre otras definiciones, insistió con su objetivo de bajar la inflación a menos del 1% en el mediano plazo. Aunque los precios minoristas no paran de subir, Milei aseguró que en el gobierno “estamos convencidos de que la inflación de agosto podría empezar con cero”.
El viernes, Alejandro Bulgheroni, titular del Grupo Bridas, uno de los empresarios más ricos e influyentes del país, definió al presidente de la Nación como «un lujo para la Argentina» y como centro de un interés internacional en el país inédito.
En el marco del evento Argentina Week, que se realizó la semana pasada en Nueva York, el empresario no dudó en combinar esos elogios con críticas a otros empresarios a los que, en sintonía con Milei, llamó también prebendarios.

El apoyo de Bulgheroni se dio en el marco del crecimiento de las industrias extractivas de gas y petróleo, los negocios de Bridas y sus socios. Esa actividad está entre las pocas que crecieron en los últimos meses, a contramano de las que dan empleo en forma intensiva, como la industria, la construcción y el comercio.
También es importante por el rol de Bulgheroni en el concierto de las entidades representativas del empresariado a nivel nacional. El petrolero es uno de los miembros de la comisión directiva de la Asociación Empresaria Argentina (AEA) donde comparte la mesa chica, precisamente, con Paolo Rocca, y con otros altos dirigentes como Héctor Magnetto, de Clarín; Luis Pagani, de Arcor; Sebastián Bagó, de Laboratorios Bagó; el supermercadista Alfredo Coto; y el desarrollador Eduardo Elsztain, titular de IRSA.
En los momentos álgidos de las críticas de Milei a Rocca, en los que el mandatario acuñó el apodo de “Chatarrín de los tubitos caros”, AEA una de las entidades que más demoró en manifestarse sobre la conducta del presidente.
Denuncia
Mientras el gobierno pide dólares al empresariado en señal de confianza, Rocca le reclama dólares al gobierno en concepto de deuda. El referente ítalo argentino, como titular de la petrolera Tecpetrol, inició un reclamo legal contra la empresa estatal Enarsa por incumplimientos de contratos del Plan Gas. También reclamó por esa vía el presidente de Pampa Energía, Marcelo Mindlin. La deuda reclamada asciende a los U$S130 millones.