La ciudad de Minneapolis vuelve a ser el epicentro de la indignación social en Estados Unidos. Miles de personas se movilizaron este miércoles hacia la intersección de la calle East 34th y la Avenida Portland para repudiar el asesinato de Renee Nicole Good, una mujer de 37 años que murió tras recibir disparos de un agente del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE) durante un operativo migratorio.
La tensión en la zona es total. El vecindario donde ocurrió el hecho se encuentra a menos de un kilómetro de la esquina donde, en 2020, el policía Derek Chauvin asesinó a George Floyd, un antecedente que potenció la rabia de los manifestantes. Durante horas, los vecinos se enfrentaron con fuerzas federales y locales, utilizando silbatos —una herramienta de alerta comunitaria ante la presencia de «la migra»— y consignas contra la brutalidad institucional.

El incidente se produce en un contexto de extrema militarización, con el despliegue de 2000 agentes federales en el área de las Twin Cities como parte del recrudecimiento de las políticas migratorias de Donald Trump.
Un dato que agrava el escándalo es que, según la senadora Tina Smith, Renee Nicole Good era ciudadana estadounidense. Además, líderes municipales señalaron que la víctima actuaba como observadora legal de los procedimientos federales y no era el objetivo de ninguna orden de arresto.
Testigos del hecho relataron que un grupo de agentes bloqueó el vehículo de Good, un Honda Pilot. Al intentar abrir la puerta de la conductora, esta realizó maniobras de reversa y avance, momento en el que se escucharon al menos tres disparos. El vehículo impactó metros más adelante contra otro auto tras el ataque del agente.
Al caer la noche, una cruz de madera fue colocada en el asfalto donde cayó Good. La comunidad permanece en alerta permanente, mientras las organizaciones de derechos civiles denuncian que este asesinato es el resultado directo de la retórica oficial que criminaliza la vigilancia ciudadana y otorga impunidad a las fuerzas federales.
Trump justificó el asesinato
«Acabo de ver el vídeo del incidente ocurrido en Minneapolis, Minesota. Es horrible verlo. La mujer que gritaba era, obviamente, una alborotadora profesional, y la que conducía el coche se ha comportado de forma muy agresiva, obstruyendo y resistiéndose, y luego ha atropellado de forma violenta, deliberada y cruel al agente del ICE, que parece haberle disparado en defensa propia», dijo Donald Trump generando más indignación aun.
El presidente de los Estados Unidos utilizó sus redes sociales para aclarar que el agente acusado del asesinato, «está recuperándose en el hospital» de heridas que no sufrió tal y culpó a la víctima de formar parte de «la izquierda radical que amenaza, agrede y ataca a las fuerzas de seguridad a diario».