Una situación de máxima alerta sacudió este sábado a la capital estadounidense. En medio de la tradicional cena de la Asociación de Corresponsales en un hotel en Washington, un evento que reúne a la cúpula política y a los principales referentes de los medios de comunicación, el presidente Donald Trump fue evacuado de urgencia por su equipo de seguridad. El mandatario, quien se preparaba para subir al escenario y ofrecer su discurso, fue retirado apresuradamente del salón principal tras recibirse reportes sobre detonaciones de armas de fuego en las cercanías del predio.
El operativo del Servicio Secreto fue inmediato. En cuestión de segundos, los agentes de seguridad rodearon la mesa presidencial y escoltaron a Trump hacia una zona segura fuera del alcance de los asistentes y la prensa.
El desconcierto se apoderó rápidamente del lugar, mientras los miembros del dispositivo de seguridad bloqueaban los accesos y comenzaban a implementar protocolos de emergencia ante la incertidumbre sobre la naturaleza del incidente.
President Trump was rushed off stage by Secret Service after gunshots were reportedly heard inside the White House Correspondents’ Dinner tonight pic.twitter.com/HUWaec1wS8
— Dallas Texas TV (@DallasTexasTV) April 26, 2026
Hasta el momento, no se han reportado detalles oficiales sobre el origen de los sonidos ni sobre posibles heridos. Las fuerzas de seguridad mantienen un perímetro estricto alrededor del lugar mientras se llevan a cabo las tareas de inspección y rastrillaje. La Casa Blanca aún no ha emitido un comunicado formal sobre el estado del presidente, pero el clima en las inmediaciones del evento es de absoluta tensión y hermetismo.
CNN informa que un sospechoso ha sido baleado y asesinado por agentes del Servicio Secreto de EE.UU. en el vestíbulo de la Cena de Corresponsales de la Casa Blanca en Washington, tras la evacuación del presidente Donald Trump y la primera dama Melania Trump.
El suceso obligó a la suspensión inmediata de la gala, que había comenzado con normalidad. Los invitados, entre los que se encontraban funcionarios, legisladores y periodistas de alto perfil, fueron instados a permanecer en sus lugares bajo custodia de las fuerzas de seguridad mientras se aclara la situación. El incidente marca un episodio sin precedentes en la dinámica habitual de este encuentro anual, que suele ser una instancia de intercambio distendido entre el poder político y la prensa.