No tenía la técnica de las grandes divas ni la elegancia de las cantantes de soul. Lo que tenía era una voz imposible de confundir: áspera, rota, dramática. Con ella convirtió un puñado de canciones en clásicos de la cultura popular y terminó siendo una de las figuras más reconocibles del pop de los años 80. Bonnie Tyler murió este miércoles a los 75 años en un hospital de Faro, Portugal, donde permanecía internada desde mayo tras una cirugía intestinal de urgencia. Salió de un coma inducido, pero finalmente sufrió complicaciones que resultaron fatales.
Nacida como Gaynor Hopkins en Skewen, un pueblo minero del sur de Gales, en 1951, Tyler comenzó su carrera en el circuito de clubes durante la primera mitad de los años 70. El primer gran éxito llegó con «It’s a Heartache», una balada de aire country que en 1977 la instaló en los rankings internacionales. Pero todavía faltaba el giro que terminaría definiendo su carrera.

Ese cambio tuvo nombre y apellido: Jim Steinman. El compositor y productor, conocido por su trabajo con Meat Loaf, encontró en Tyler la intérprete ideal para su estética grandilocuente. El resultado fue «Total Eclipse of the Heart», publicada en 1983, una de las power ballads más exitosas de todos los tiempos. La canción llegó al número uno en Estados Unidos, el Reino Unido y otros países, mientras su videoclip, cargado de imágenes góticas y un dramatismo deliberadamente excesivo, se convirtió en uno de los símbolos de la primera era de MTV. Cuatro décadas después seguía sumando reproducciones y reaparecía en cada eclipse solar como parte de un ritual colectivo de internet.
Tyler & Steinman
La asociación con Steinman continuó con «Holding Out for a Hero», otra pieza desmesurada que encontró nuevas generaciones de oyentes gracias al cine, la televisión y los videojuegos. Lejos de quedar encerradas en la nostalgia, ambas canciones atravesaron décadas de relecturas, versiones y memes sin perder potencia.

Su voz también tenía una historia particular. A mediados de los años 70 se sometió a una cirugía en las cuerdas vocales por la aparición de nódulos. Durante la recuperación desoyó la recomendación médica de guardar reposo y la intervención modificó para siempre su registro. Ese timbre rasposo, que pudo haber significado un problema, terminó convirtiéndose en la marca distintiva de toda su carrera.
Aunque el gran pico comercial quedó asociado a los años 80, Tyler nunca dejó de grabar ni de salir de gira. Publicó 18 álbumes de estudio, representó al Reino Unido en el Festival de Eurovisión de 2013 y mantuvo una agenda constante de conciertos, especialmente en Europa, donde siguió convocando a un público fiel. Su último álbum apareció en 2021 y este año preparaba una gira para celebrar medio siglo desde el comienzo de su carrera, suspendida por el deterioro de su salud.
