El músico, actor y poeta Daniel Melingo fue hallado sin vida este martes a los 68 años en el interior de su vivienda por uno de sus hijos. Figura emblemática del under porteño, integró Los Abuelos de la Nada, fue uno de los fundadores de Los Twist y acompañó a Charly García durante una de las etapas más recordadas de su carrera. Sin embargo, su mayor transformación artística llegaría años más tarde, cuando encontró en el tango el territorio ideal para desarrollar una obra profundamente personal que lo convirtió en una referencia ineludible del género.

Dueño de una identidad inconfundible, construyó un camino propio que desafió las etiquetas y lo llevó a convertirse en uno de los creadores más originales de la escena cultural argentina. Aunque alcanzó la popularidad durante la explosión del rock nacional de los años 80, Melingo nunca dejó de mirar hacia el universo del tango que había conocido desde su infancia.

Murió Daniel Melingo, una de las voces más singulares de la música argentina
Daniel Melingo murió a los 68 años.
Foto: Diego Paruelo

A fines de los noventa dio un giro decisivo con Tangos Bajos, el álbum que marcó el comienzo de una nueva etapa y que redefinió su carrera. A partir de entonces desarrolló una estética única, donde convivían el lunfardo, el arrabal, la literatura, el teatro y una interpretación casi actoral de cada canción.

Con una voz áspera e inconfundible y una puesta en escena cargada de dramatismo, se convirtió en uno de los grandes renovadores del tango contemporáneo. Discos como Santa Milonga, Maldito Tango, Corazón & Hueso y Anda consolidaron una trayectoria que recibió el reconocimiento de la crítica y lo llevó a presentarse con frecuencia en escenarios de Europa y América Latina, donde encontró un público tan fiel como el argentino.

Murió Daniel Melingo, una de las voces más singulares de la música argentina
Melingo iba a presentar su disco nuevo en septiembre.
Foto: Diego Paruelo

Melingo preparaba la presentación de su disco nuevo

Hasta sus últimos días, Melingo mantenía una intensa actividad artística. El próximo 21 de septiembre tenía previsto presentarse en el Teatro Coliseo para lanzar Tangos Bajos (Rework), una relectura de uno de los discos fundamentales de su carrera. El proyecto reunía nuevas versiones de las canciones de Tangos Bajos junto a una amplia lista de invitados, entre ellos Fito Páez, Andrés Calamaro, Pity Álvarez, Pablo Lescano, Julieta Laso, Maxi Prietto, Malandro, Vinicio Capossela, Juliette Noureddine y Stefanie Ringes.

La presentación había sido anunciada como «una celebración colectiva» de una obra que marcó un antes y un después en su trayectoria. El álbum no era un simple homenaje a su propio repertorio. Según había explicado el músico en una entrevista reciente, el primer volumen convocaba a once artistas para reinterpretar las canciones de Tangos Bajos, mientras que un segundo volumen ampliaría el proyecto con casi cuarenta colaboradores en total.

Dueño de un universo creativo imposible de encasillar, Melingo dejó una huella que trascendió los géneros musicales. Además de su carrera como cantante y compositor, incursionó en el cine, el teatro y la literatura, siempre impulsado por una curiosidad artística que lo llevó a explorar nuevos lenguajes.

Su obra demostró que el tango podía dialogar con el rock, la poesía y la experimentación sin perder autenticidad, abriendo el camino para nuevas generaciones de músicos. Con su muerte desaparece una de las voces más singulares de la cultura argentina, pero permanece un legado que convirtió al suburbio, los personajes olvidados y la identidad porteña en una expresión artística única e irrepetible.