El músico Daniel Russo, primer bajista del dúo Pedro y Pablo en los años fundacionales del rock argentino, murió a los 75 años. Su nombre no fue de los más visibles de aquella generación, pero formó parte del entramado creativo que rodeó a Miguel Cantilo y Jorge Durietz en los años en que el género empezaba a tomar forma propia en Buenos Aires.

Russo integró la primera etapa del proyecto y participó del círculo de músicos que orbitaban alrededor del dúo a fines de los años sesenta. En ese momento, Pedro y Pablo comenzaban a consolidar un repertorio que combinaba folk, poesía urbana y una mirada crítica sobre la realidad social, rasgos que terminarían convirtiéndolos en uno de los nombres centrales del naciente rock nacional.

En ese mismo período, Russo también tocó con Moris, otra de las figuras fundacionales del movimiento. Su presencia en distintos proyectos de la escena temprana lo vinculó con el núcleo creativo que estaba dando forma al nuevo rock argentino, cuando todavía se trataba de una red pequeña de músicos que compartían escenarios, casas y búsquedas musicales.

Murió Daniel Russo, músico de Pedro y Pablo y figura del primer rock nacional

Russo y la calle Conesa

El músico fue además parte del clima comunitario que se generó alrededor de la célebre casa de la calle Conesa, en el barrio de Belgrano. Allí convivían y ensayaban varios artistas de la escena emergente, entre ellos Cantilo y Durietz, además de nombres como Roque Narvaja y Kubero Díaz, entre otros. Aquella casa funcionó durante un tiempo como una suerte de laboratorio informal del nuevo rock argentino.

Murió Daniel Russo, músico de Pedro y Pablo y figura del primer rock nacional

Russo tocaba el bajo en el grupo y dejó también composiciones asociadas a ese período. Una de ellas fue Candombe del más allá, tema ligado al repertorio de Pedro y Pablo que quedó como parte de la memoria musical de aquellos primeros años.

Aunque con el tiempo su figura quedó en un segundo plano frente a los nombres más conocidos del movimiento, su participación formó parte del entramado colectivo que sostuvo el nacimiento del rock argentino. Como tantos músicos de aquella generación, Russo fue uno de los artesanos silenciosos de una escena que todavía estaba inventándose a sí misma.

Aunque la noticia se difundió hace instantes, Russo murió el último jueves.