
¿Evita es Lennon y Perón, McCartney? ¿El Che Guevara, Lennon; y Fidel, McCartney? Todo puede verse así. Nosotros mismos, incluso. A veces somos Lennon, y a veces, McCartney. De nuevo: los opuestos nos atraen. Pero no hay Lennon sin McCartney. No hay McCartney sin Lennon. ¿Néstor qué es, entonces?
«Vengo a proponerles un sueño», decía Néstor. «Sé que soy un soñador…», confesaba Lennon. Que también reveló que «el sueño terminó». «Los ranchos también se construyen con bosta», adujo alguna vez McCartney. Por eso a Néstor se lo recuerda Lennon, pero también era McCartney. Unir ese delirio de andar con una japonesa artista y, como estaba una vez accidentada, llevarla al estudio y ponerle una cama mientras grababan. Eso hacía Lennon. Y McCartney seguía adelante. Me gusta recordar a los dos Néstor. Al que propone un sueño, pero también a l que se metió en el barro. Haciendo política. Armando una bola de poder. Para que el sueño no termine. Porque los ideales y los sueños son de Lennon. Pero la política para que esto se haga realidad es McCartney. «
Este domingo, llegará un homenaje a Norita Cortiñas al cumplirse dos años de su partida.…
El 70% dice que tuvo que recortar consumos y los datos sobre deudas impagas crecen…
Las partidas presupuestarias solo aumentaron el proporcional al 10,1% de la suba de precios anual…
La caída de la imagen de Milei la posiciona como posible heredera de la gestión.…
Con un gol de penal de Colidio, el equipo de Coudet ganó 1-0 en un…