Tres proyectos tres. Que en verdad son cuatro, como si fueran uno, dos, tres, muchos para posicionarse políticamente contra lo que parece (se le aparece, como a tantos otros) un avance avasallante contra eso que milenios de culturas y civilizaciones varias descubrieron, construyeron y dieron en llamar humanidad. “Sí, completamente. Hay muchas cosas que son parte de un plan. Sobre todo las obras tienen un hilo conductor o un lenguaje entre sí”, reafirma el actor, director y guionista Nicolás Goldschmidt que en los próximos meses formará parte de la Residencia Anónimo en Ciudad Cultural Konex, estrenará las obras de teatro Todo arder y 1% en el Festival Callejón, al tiempo que está rodando Boy, película escrita por él y Nacho Sesma, que el último dirige y el primero protagoniza.

“De alguna manera todo critica algo. Lo establecido, por lo menos -encuentra la ilación buscada-. La crítica de cómo el sistema utiliza y descarta los cuerpos, digamos, con el paso del tiempo sobre todo. Y cómo se entienden los vínculos de cariño y de amor y el poder. En las obras está mucho más claramente esa mirada puesta en el sistema en el que vivimos hoy en día y en cómo las marcas son la nueva religión.”

Goldschmidt habla de la existencia de un plan porque al menos desde 2019 habla de incursionar en otros espacios, incluida la dirección de cine, que dio existencia a Boy, que escribieron con Sesma “desde el principio”. “Admiro a los actores que pueden dirigir y actuar al mismo tiempo. Entiendo que también eso depende mucho del nivel físico que te requiera el personaje que tengas que hacer. Y en este caso, Boy implicó un trabajo físico de mi parte muy fuerte, porque es un personaje al que le pasan muchas cosas, no tanto a nivel sexual. Pero también tiene peleas, llantos, y al ser yo un actor bastante físico eso es algo que entregué mucho a la película. Igual tomo decisiones estéticas e imagen, y eso con Nacho lo trabajamos muy bien porque nos conocemos mucho y tenemos la historia muy adentro.”

No hay zombies, para quienes recuerdan sus planes pre pandemia. “Todavía no llegué a esta fantasía, pero me siento cada vez más cerca”, ríe, y festeja la sugerencia de que sea la excusa para encarar otra película.

Nicolás Goldschmidt: teatro, cine y por qué el escenario sigue siendo un lugar de resistencia

“En las tres obras de teatro se arman grupos que crean la dramaturgia en conjunto y las obras se alimentan una de la otra. O sea que todos terminamos unidos. Para mí eso es una decisión política ante un contexto. En un momento así redoblar la apuesta para mí es una posición política.” Que no se agota en la creación ante el ahogamiento de un gobierno, sino que al mismo tiempo busca poner en superficie y reflexionar sobre cuestiones que vienen jugando de manera más subterránea como “el avance de la tecnología y lo que eso hace en relación con el consumo de contenidos”. En principio, reconocer un lugar positivo: “La gente va mucho al teatro, los encuentros en vivo se valoran muchísimo. Y los grupos alternativos teatrales tienen que trabajar el doble que antes y ganar menos de la mitad. Ahí seguimos apostando sin dinero a la cultura nacional. En ese sentido lo seguimos haciendo sin el apoyo de las marcas, sin los sponsors grandes.”

Hay en las palabras de Goldschmidt reminiscencias vintage: las marcas como estados, los estados como aparatos de sometimiento y reproducción ideológica, la comunidad y los cuerpos juntos en acción como respuesta. “Siento bastante que el mundo de las publicidades trata de atraerte con cosas que se parezcan un poco al amor. Hoy se habla mucho de dopamina y serotonina y todo eso porque las nuevas tecnologías lo que hacen es tratar de engancharte por algo que genere tu propio cuerpo. Y ni hablar de que los actores, sí o sí estamos atados a eso. Conocés a un nuevo talento y no pasan dos semanas y ya tiene una campera de Adidas encima. Soy un actor y entiendo lo que es ese trabajo, no estoy criticando a los colegas, sino hablando de un síntoma de época. Entiendo que es lo que tiene que hacer para poder hacer otras películas, para que te llamen a otras cosas, y uno lo que quiere es actuar. Después si puede poner una bomba adentro, mejor.”

Todo arder habla bastante de eso”, dice. “Creo que si prohíben la actuación yo voy a estar en un sótano, haciéndolo ilegalmente, eso es algo que para mí ya no es una elección, es como algo de un deber.” 1% es más contra nuevas fantasías tecnocráticas. “Hay unos tipos buscando cómo salirse del cuerpo, que la mente quede bajada en algún lugar. A todo eso de este lado hay que ponerle el cuerpo, juntarse con gente. Ojalá vayamos a una zona donde lo tecnológico no nos coma por completo. En el día más pesimista te diría que vamos a hacer la resistencia; en el día más optimista te diría que vamos a hacer la resistencia.”

Un plan puede ser un camino a seguir a rajatabla, pero ahí se nota el cálculo. También puede ser más un organigrama a seguir para dirigirse a un horizonte. En uno como en otro caso el tema es como en el Big Bang: qué transformó un estado de alta densidad pero potencial en un derrotero que tomó su forma en el transcurrir. “Son de esos axis, esos puntos que te cambian el curso de la vida -responde sobre su participación en Maradona: sueño bendito-. Era evidente que iba a suceder. Por la envergadura que tenía todo y por ser él. Esas cosas ya se sienten en el cuerpo, uno sabe que esto va a mover el curso de todo. La primera revelación fue: ah, esta persona ya existe de algún modo en mí, yo ya tengo gestos por parte del inconsciente colectivo, hablo de cierta manera como él, entonces no es tan lejano a mí. Traté de interpretarlo como un pibe que hacía muy bien lo que le gustaba hacer, porque lo que me tocaba era alguien con mucha promesa, pero que no sabía que iba a ser lo grande que iba a ser. A nivel actoral fue entender las fuerzas: ah, bueno, sí las puedo poner a prueba para grandes producciones y que funcionen. Y eso fue muy bueno, muy gratificante. No estaría hoy acá si no hubiera pasado por esa experiencia. Hoy en día también siento una libertad artística que un poco es deudora de esta experiencia y de decir: bueno, ok, loco, yo ahora puedo capitanear.”

Nicolás Goldschmidt

Presenta próximamente tres obras de teatro y una película. Residencia “Anónimo” en Ciudad Cultural Konex (apertura al público: miércoles 8 de julio, 5 y 12 de agosto y 2 de septiembre); las obras Todo arder y 1% en el Festival Callejón (estreno jueves 17 de septiembre), y está terminando el rodaje de Boy, película que escribió junto a su director Nacho Sesma, y que protagoniza.