El próximo 1 de enero se estrena la divertida, premiada y disruptiva Norberto, la película de animación española-argentina dirigida por el español José Carral Llorente. “Una película para echar un buen rato y desconectar”, dice sin falsa modestia, porque sabe, por los premios y las críticas recibidas, que aquello que nació como el deseo de dar un mensaje en un mundo que avizoraba cada vez más cruel hizo doblete: entretiene, divierte y llega al corazón y a la cabeza del público, cuyo target es bien amplio.

“La versión de la película, que no era una película infantil en su día, era una de ficción para mayores, no era para niños -cuenta sobre los orígenes de lo que terminó siendo Norberto-. A mí me interesa mucho la política y lo que sucede en el mundo y la sociedad en la que vivimos. Pues imagino que vino de esa reflexión, de cómo vivimos, de la dirección que estaban tomando las cosas. Y bueno, también es cierto que siempre me ha marcado mucho el libro Momo (novela infantil de Michael Ende publicada en 1972) y esa cosa de los hombres grises robando el tiempo. Cuando te haces mayor, pues lo entiendes más y te das cuenta de que esa sociedad en la que vivimos te obliga a un montón de cosas que muchas veces no te hacen feliz y que, a lo mejor, miras al de enfrente y ves su felicidad y la anhelas”.

Claro que no fue tan sencillo como lo cuenta Carral. Más bien está más cerca de lo contrario. “El objetivo era hacerlo de manera muy visual, con esos dos países tan diferentes, tan contradictorios, y que a nivel visual se pudiesen mostrar las diferencias. Cómo un país podía representar lo malo que vivimos, la sociedad -simplifican muchísimo esto-. Y el otro, como un territorio virgen en el que todo funciona para ser feliz, tanto el entorno como las leyes, la mentalidad de la gente, la apertura de mentes, etcétera”.

"Norberto": la película de animación para las infancias que cuestiona el mundo actual e invita a pensar

Lo que hoy parece marcar el paso de cualquier proyecto, el dinero, para ser más claros, su falta, indicaba que no había modo de hacerlo con actores. Pero si fuera por dinero, la mayoría de los sueños estarían en el cementerio con sus dueños. “Tengo unos gustos particulares -hace reír-. Pero claro, llevar una película tan fantasiosa, que explica estas cosas, con imagen real, algo tan visual… Te estabas metiendo en un proyecto con una complicación técnica y presupuestaria bastante grande. Entonces la decisión de llevarlo a animación y hacerlo infantil también fue una búsqueda de decir: bueno, yo quiero contar esta historia, este formato no funciona, pues voy a intentar ir por este otro”.

El desván (2002) y Down by Love se encuentran entre los antecedentes más exitosos de este licenciado en Bellas Artes, que con su debut de 2002 -inspirado en una historia personal- obtuvo más de veinte premios y compitió tanto en animación como en ficción tradicional, y fue nominado al Goya en 2003. Años después estuvo en Buenos Aires rodando su cortometraje de 2007, The Darkside, y en la década siguiente dirigió su otro trabajo también muy galardonado, Down by Love (2016).

Pero no alcanzó con pasar de los actores a la animación: la plata seguía sin alcanzar. Así que había que convocar a don Ingenio para que también ofreciera soluciones animadas. “Teníamos un presupuesto muy reducido, entonces, a la hora de plantear una película de animación, no podíamos trabajar en la estética de la industria, de Pixar, Disney -explica las razones de las líneas rectas que gobiernan la estética de los personajes y los objetos, que le dan a la animación una rusticidad que la hace graciosa desde la primera escena-. Todo el planteamiento estético, de diseño de personajes, de escenarios, las técnicas elegidas y demás se hizo en función de simplificar los recursos. Simplificar la animación, el modelado, que no haya simulación de pelo, de tela; las articulaciones que son más complejas, de hombros y caderas, las quitamos. Fue todo una búsqueda de decir: bueno, vamos a intentar reducir los personajes a algo muy sencillo, que además también nos ayuda a empatar esas formas tan sencillas, los volúmenes de los personajes, con las texturas cartoon. Fue ir buscando una identidad para la película, una identidad original, que al mismo tiempo facilitase el trabajo y se adecuase al presupuesto que teníamos”.

"Norberto": la película de animación para las infancias que cuestiona el mundo actual e invita a pensar

Pese a que no lleva la centralidad del título ni de la historia, el film se sostiene en dos pilares: una heroína y una acción que, si bien no trepidante, domina el tono y la narración, dejando para los diálogos algún pie gracioso o indicativo de la moraleja, pero no las explicaciones y menos el consejo o la exhortación. “Norberto viene del País Gris. Es cierto que tiene esa chispita dentro, pero estaba bien que el contrapunto fuese una chica segura de sí misma, llena de energía, positivismo, que tiene el reconocimiento de la gente que la rodea, que aprecia mucho su arte y a la que anima y demás. Partimos de la base de que en Grislandia demonizan a otro país, algo que sucede muchas veces: demonizas al otro, lo deshumanizas. Entonces Norberto, cuando viaja a Colorlandia, tiene todas esas percepciones, prejuicios adquiridos de lo que es el otro país. La importancia de reconocer a los demás como iguales, o de reconocer el sufrimiento de los demás, es algo muy importante para saber ponerte en su lugar, para tener una empatía que ayude a arreglar un montón de problemas. Porque si el que tienes enfrente no tiene ningún tipo de empatía, es que te da igual lo que sufra, y eso es un gran problema. Ver a alguien enfrente tuyo que lo está pasando mal y que a ti te dé exactamente lo mismo… Creo que eso es algo muy importante. Y cuando Norberto se da cuenta no solo del sufrimiento que tiene esa gente, sino también de lo felices que son -hasta que ellos llegaron, claro-, eso le hace replantearse su existencia. Es un momento que mucha gente puede vivir, que yo vivo también cuando ves las noticias, cuando ves a gente más desfavorecida por la calle y demás. Creo que es importante tener empatía en este momento”.




Norberto

Dirección: José Carral Llorente. Música original: Micaela Carballo. Montaje: Alejandra Beyron. Dirección de arte: Luis Suárez. Dirección de animación: Miguel Miranda Domínguez. Estreno: 1 de enero de 2026.