Juan, como si nada hubiera sucedido es una obra fundacional del documental argentino contemporáneo en la que se investiga el secuestro y desaparición de Juan Herman en Bariloche, durante la última dictadura cívico militar. A través de entrevistas directas, recorridos urbanos y miradas esquivas, el film construye un retrato perturbador de la normalidad: vecinos que saben, instituciones que callan, una ciudad que sigue funcionando “como si nada”. Más que una investigación, es una radiografía del silencio como forma activa de participación.

Y este sábado 18, a las 19, se podrá ver en Sala Lúcida (Cabildo 4740), en el marco del ciclo Elipsis Infinita, que propone “atravesar la ausencia desde el presente”.

Después de la película habrá una charla con su director, Carlos Echeverría y el público. Se trata de un cineasta, reconocido en el ámbito del documental político argentino y de la región, a la vez por sus trabajos comprometidos con la memoria, la verdad y la justicia. Durante la dictadura fue exiliado e hizo sus estudios de cine en Alemania. Allí dirigió su largometraje Cuarentena, estrenado en 1984, que cuenta el exilio del escritor Osvaldo Bayer y la transición democrática en Argentina.

Al regresar, Echeverría llevó adelante la primera investigación sobre el secuestro y desaparición de Juan Marcos Herman y se convirtió en el primer cineasta en entrevistar a militares genocidas de la dictadura argentina. Esta investigación es la base del documental “Juan, como si nada hubiera sucedido” estrenado en 1987.

Nueva función de "Juan, como si nada hubiera sucedido"

La obra de Echeverría es un puente entre el testimonio y la obra documental y lo consolida como una de las voces fundamentales del cine documental latinoamericano.

En la invitación a la función, desde Sala Lúcida relatan su comienzo “en democracia, donde la desaparición sigue siendo una práctica posible. Desde allí retrocedemos por estratos: el silencio social, la disciplina cotidiana, la maquinaria del exterminio, la escena judicial, la construcción del relato democrático, la fractura generacional y la herida íntima. El cine aparece como herramienta crítica: un espacio donde la palabra se recupera, se tensiona o se desarma en un territorio en disputa”.

Nueva función de "Juan, como si nada hubiera sucedido"