Se formó una nueva confluencia de sindicatos para enfrentar la reforma laboral. En la tarde de este miércoles, un grupo de 50 sindicatos que militan en la CGT y las CTAs (de los Trabajadores y Autónoma) definieron un plan de lucha conjunto contra el proyecto de reforma laboral del gobierno nacional. El mismo incluye una movilización a la capital de Córdoba el jueves 5 de febrero y otra en la ciudad de Rosario el martes 10.

Además, el 11 de febrero, día en el que está previsto que se trate la reforma laboral en el Senado de la Nación, un grupo de sindicatos llevará adelante un paro con movilización. Entre ellos se encuentran la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE), los Judiciales (AEJN) y un conglomerado que incluye a gremios de la salud, vialidad, energía, telecomunicaciones, bancarios jerárquicos, PAMI, portuarios, docentes e investigadores universitarios, entre otros.
El nuevo agrupamiento, que adoptó el nombre de Frente de Sindicatos Unidos, se reunió en la sede porteña de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM). Además del anfitrión, está integrado por ATE, la Federación Aceitera (FTCIODyARA), la Asociación de Pilotos de Líneas Aéreas (APLA) y de numerosos sindicatos nucleados en las distintas centrales obreras. De la reunión de este miércoles participaron también dirigentes de ambas CTAs.
En las últimas dos semanas, se sucedieron las reuniones entre referentes gremiales para establecer diagnósticos comunes sobre la reforma laboral y plantear líneas de acción para enfrentarla.
Los integrantes del flamante Frente de Sindicatos Unidos elaboraron un documento que será difundido públicamente e incluirá los ejes del debate y las principales resoluciones.