Después de un largo período sin novedades discográficas, La Portuaria volvió a escena con “Amor Artificial”, un nuevo single acompañado por un videoclip que reúne a figuras destacadas del cine y el teatro. El estreno, disponible desde este jueves en plataformas digitales, funciona como anticipo del próximo álbum del grupo, el primero desde 2008.

El video, dirigido por Ariel Senna, tiene como protagonistas a Lorena Vega, Valeria Lois y Leonardo Sbaraglia, quienes encabezan un elenco coral atravesado por la danza y la expresión corporal. La propuesta visual apuesta a una narrativa colectiva donde el movimiento se vuelve eje y lenguaje, en sintonía con el pulso rítmico de la canción.

Con este lanzamiento, la banda reafirma una nueva etapa creativa, tras haber retomado el trabajo en estudio y reconfigurado su formación en los últimos años. El proyecto continúa con Frenkel como núcleo, acompañado por músicos que se fueron sumando en distintas instancias, entre ellos Sebastián Schachtel, Fernando Samalea y María Eva Albistur.

Formada a fines de los años 80, La Portuaria construyó una identidad singular dentro del rock argentino al combinar ritmos latinoamericanos, funk, jazz y sonidos urbanos. Durante la década del 90 logró consolidarse con canciones como “El bar de la calle Rodney” y “Selva”, que la posicionaron como una referencia de la escena local.

Lorena Vega, Valeria Lois y Leonardo Sbaraglia protagonizan el nuevo video de La Portuaria
Diego Frenkel, el alma de La Portuaria.

“Amor Artificial” se inscribe en esa tradición híbrida, pero también proyecta una renovación estética y sonora. El videoclip suma, además, coreografías a cargo de Carla Rímola y la participación de un amplio cuerpo de bailarines y actores que refuerzan la dimensión colectiva de la obra.

Como parte de este regreso, la banda también confirmó su vuelta a los escenarios: se presentará el próximo 25 de abril en La Trastienda, en un show que marcará uno de los primeros encuentros con el público en esta nueva etapa. El single no solo anticipa un disco esperado, sino que también reafirma la vigencia de un proyecto que, a más de tres décadas de su origen, continúa explorando cruces entre música, cuerpo e imagen.