La madrugada del domingo finalmente sucedió lo que se venía anunciando desde hacía meses: el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, atacó a la República Bolivariana de Venezuela, intervino en organización política del país y secuestró a Nicolás Maduro, presidente de Venezuela. La excusa de la detención es una supuesta ruta narco y la de la intervención “resinstaurar la democracia”:
“Necesitamos tu voz multiplicando la nuestra”, dice la carta de la organización Araña Feminista, en una carta que publicó el lunes la web de Marcha y Wambra Medio Comunitario. Araña Feminista es una organización de vital importancia para el feminismo en Venezuela. De ella se lucha por algunos derechos como el derecho al aborto legal, entre otros.
“El 3 de enero de 2026 la madrugada se volvió una herida abierta cuando los misiles de la hegemonía de Trump pretendieron dictar, con el lenguaje del fuego, el final de nuestra historia. Te escribo a ti, hermana que habitas otras latitudes y que quizás miras nuestra tierra como un enigma o un caos lejano, para pedirte que por un instante sientas este suelo bajo tus pies y este aire que, a pesar de las bombas, sigue oliendo a resistencia y a café compartido”, dice la carta difundida.
“Lo que ocurrió anoche no fue una operación táctica ni una búsqueda de libertad. Fue un acto de violencia patriarcal en su estado más puro. Es la vieja historia del macho que, incapaz de doblegar la voluntad de quien decidió ser dueña de su propia casa, decide prenderle fuego a la vivienda. El imperialismo es eso: un deseo de posesión que no admite el “no” como respuesta, una masculinidad de acero y drones que intenta violar la soberanía de un pueblo porque nos atrevimos a soñar con un destino que no lleva su firma”, continúa.
La carta repasa la situación política de Venezuela, y sobre todo, la situación de los derechos de las mujeres en el país. Finaliza con una contundente interpelación: “defender a Venezuela es defender el derecho de todos los pueblos a no ser borrados por el capricho de una hegemonía que solo entiende de muerte.”
Por su parte, feminismos reunidos en el Abya Yala, también se pronunciaron desde las redes sociales. “¿Sabías que Venezuela está bajo una intervención colonialista ilegal” ,dice el último de los pronunciamiento difundido en las últimas horas del lunes. “Este hecho no es aislado, forma parte de una estrategia geopolítica imperial y neocolonial orientada al control de territorios, bienes comunes y pueblos del Sur Global, en particular Abya Yala y África.”
Entre algunos puntos que comparten, la feministas expresan, “desde Abya Yala decimos basta a las políticas de guerra, despojo y muerte. La lucha es por la vida no por el petróleo.”
Desde Brasil, la artista plástica y exdiputada Érica Malunginho expresó: “en el fondo, lo que se revela es la permanencia de un orden internacional sostenido por la fuerza y la asimetría de poder, en el que ciertos países tienen derecho a violar mientras que otros están permanentemente protegidos, castigados o ‘corrigidos’”.
En la Argentina, el Movimiento de Mujeres y Diversidades Indígenas, expresaron: “no se equivocan nuestros hermanas y hermanos originarios en los territorios al denunciar desde hace tiempo, la articulación represora y antidemocrática imperialista aplastando la cultura y libertad de los pueblos en Indoamérica y otros países del mundo”.
Desde Ni Una Menos expresaron un repudio y participaron de las diversas manifestaciones que se realizaron en Buenos Aires desde el ataque. “Rechazamos, repudiamos y denunciamos la invasión que quiere imponer un imperialismo total, de dominación militar abierta, en nuestro continente”.
También la Secretaría de Géneros de la Confederación General del Trabajo emitió un comunicado manifestando preocupación por el avance de los Estados Unidos hacia los pueblos latinoamericanos.
La Colectiva Federal Feminista se sumó a los pedidos de paz en la región. “Por la libre determinación de los pueblos, por la resolución pacífica de los conflictos. Solidaridad con Venezuela. No a las guerras.”