Una tarde en San Blas, Provincia de Buenos Aires, mientras nos preparábamos para subir a una lancha, un pescador alzó una cuchilla. En la otra mano tenía una ostra que más bien parecía una roca, la concha. Cortó el nervio del bivalvo como si fuera cirujano. La abrió, la enjuagó con el mar y ahí mismo le exprimió encima un limón y convidó del manjar. Nunca más probé algo semejante. Ni volví a San Blas. Pero este fin de semana, muy cerquita dentro del partido de Carmen de Patagones, la ostra vuelve a ser el centro de atención. Si el clima deja, se hace la 15ta  Fiesta provincial de la Ostra. Si llueve se suspende porque todo transcurre en el balneario Los Pocitos y se accede por ripio y se llega a estas playas que muchos eligen por su naturaleza extrema y preciosa.

“Es una especie exótica introducida a fines de los 70 por personas que llegaron a la zona. No prosperó cómo creían, abandonaron el proyecto y se fueron”, comentó a Tiempo, la directora de Turismo de Carmen de Patagones, María Lucía Fernández. Pero lo de las ostras no quedó ahí nomás. “Se expandieron rápidamente por no tener un depredador natural y se empezó a comercializar de manera informal por parte de los lugareños. Más tarde a través del Municipio y el Ministerio de Desarrollo Agrario provincial se comienza con un ordenamiento productivo”, contó Fernández.

En la actualidad son pocos los productores registrados para trabajar en el cultivo de ostra crossatrea gigas, que es la variedad en la zona. Se pueden observar desde la costa porque su cultivo es intermareal.

No es a la que te criaste. “No se recomienda consumir ostras de la costa justamente porque pueden tener marea roja. No suele ocurrir pero de ser así se realiza una alerta a la comunidad local. La dirección provincial de pesca (MDA) es la encargada de realizar quincenalmente los controles (muestras de agua y de pulpa) para determinar si están aptas para el consumo humano y se  informa a los productores a fin de que estos puedan comercializar”, explicó la funcionaria.

Cómo probarlas

Para la directora de Turismo, María Lucía Fernández, “ lo ideal siempre es gratinarlas con queso y agregarle limón. También se pueden poner a la parrilla y con el calor de la leña se abren más fácil. Cuando se degusta un plato de pescado siempre es bueno maridarlo con un vino blanco o rosado”. 

Respecto a la fiesta de la ostra que se llevará a cabo este fin de semana se espera que concurra la mayor cantidad posible de gente. De todas formas es una fiesta en donde no concurren más de 300 personas aproximadamente. Queda sujeta a las condiciones climáticas, ya que su acceso es por camino de ripio.

La celebración y el lugar

Es las 15ta Fiesta provincial de la Ostra, se desarrolla este sábado a las 21 en el balneario Los Pocitos porque es un lugar ideal, junto al mar donde está este producto. Ddesde el atardecer hay actividades recreativas. Por la noche en el SUM de la Comisión de Fomento, se elabora una Paella de ostras y otros platos al ritmo de distintos números musicales y baile popular organizado por la Comisión de Fomento del balneario Los Pocitos junto con el Municipio de Patagones. La entrada es arancelada con reserva previa al teléfono 0290-321151. 

Todos aquellos visitantes que se encuentren por la zona se les recomienda tener precaución a la hora de circular por el ingreso al balneario Los Pocitos. Es un hermoso balneario para conectarse con la naturaleza y llevar a cabo actividades recreativas, de sol y playa y contemplación con el Medioambiente. Hay pocas plazas hoteleras, y pocos alojamientos habilitados municipalmente. De todas formas cuenta con cerca de 150 plazas hoteleras, con valores que rondan los 6000/7000 pesos por persona

Para llegar al pueblo turístico Los Pocitos, hay que recorrer unos a 80 Km desde Carmen de Patagones, el acceso al balneario es por Ruta Nacional Nº 3, para tomar luego un camino de ripio que llega hasta Bahía San Blas (destino que se encuentra a unos 20 Km de la villa).

Para la gente de la región, Los Pocitos es su balneario desde su nacimiento en 1959. Y fueron los pozos de agua con capacidad para 200  litros los que le dieron el nombre. En sus costas se destaca la presencia de marismas, humedales, canales, playas de arena, dunas y vegetación frondosa.

Muchas familias se dedican a la pesca artesanal como les enseñaron sus antepasados que tiene bajo impacto ambiental. La riqueza de los productos del mar distinguen a la zona como la elegida por los pescadores. Pero es la producción ostrícola la que creció en los últimos años y desde 2008 se desarrolla su fiesta. La declaración de Reserva Natural de Usos Múltiples protege la biodiversidad del área donde se permite además de la pesca artesanal, la deportiva.