El año comenzó con una notica triste e inesperada para el diario El Ciudadano. Cuando volvieron a trabajar después del Año Nuevo, los integrantes encontraron que la redacción del medio cooperativo de Rosario había sido robada. “Nunca vamos a dejar de contar con espíritu crítico todo lo que vemos”, señalaron desde el espacio autogestivo.

El episodio ocurrió durante la madrugada del primer día del año. Desconocidos rompieron un vidrio del frente del edificio e ingresaron al diario. “Se dirigieron directamente al sótano donde funciona el streaming y se llevaron las dos consolas de sonido, todos los micrófonos, lo que nos impide seguir transmitiendo y filmando”, contó El Ciudadano a través de una declaración en su web.

“Nos llama la atención lo selectivo del robo y lo simbólico del hecho de que se hicieran con los micrófonos”, agregaron desde la cooperativa y recordaron la compleja situación económico y de subsistencia que atraviesan en esta época de crisis.

El violento hecho, además, se da en el marco de un gobierno que promueve el odio a la prensa. Javier Milei repite de manera constante que no se odia lo suficiente a los periodistas, al tiempo que censura y reprime el ejercicio de prensa.

“Nos quisieron destruir muchas veces. Nunca lo consiguieron. Nos vamos a levantar de este golpe pero nunca vamos a dejar de contar con espíritu crítico todo lo que vemos”, concluye El Ciudadano, medio creado en 1998 y recuperado por sus trabajadoras y trabajadores en 2016.

Desde la cooperativa Por Más Tiempo, los trabajadores y trabajadoras de Tiempo Argentino enviamos todo nuestro abrazo, solidaridad y fortaleza a nuestros compañeros de El Ciudadano. Entendemos mejor que nadie que cuando tocan a una cooperativa, nos tocan a todos, porque compartimos el mismo ADN de lucha y la misma convicción de que la información no es una mercancía, sino un derecho social. Su resistencia en Rosario es también nuestra resistencia en Buenos Aires. No hay robo que pueda llevarse la dignidad de los que decidieron no callarse nunca. ¡Fuerza, compañeros!