Al cumplirse el primer aniversario del fallecimiento del Papa Francisco, la Biblioteca del Congreso de la Nación reafirma su compromiso con la memoria del Sumo Pontífice argentino. Lo hace a través de una invitación especial a toda la ciudadanía para resguardar y difundir su pensamiento, obra y acción.
Cabe destacar que a través de esta iniciativa, la Biblioteca del Congreso no solo rinde homenaje a la figura de Francisco, sino que tiene como principal objetivo que su palabra y su labor social sigan vivas y accesibles para las futuras generaciones de argentinos.
La Colección Especial Papa Francisco
Desde la Biblioteca detallaron que la convocatoria tiene como fin engrosar la Colección Especial Papa Francisco, es un proyecto integral que busca consolidar el archivo más importante sobre su figura en el país que lo vio nacer.
El acervo se nutre no solo de la bibliografía oficial, sino que pretende capturar la esencia del vínculo del Santo Padre con el pueblo argentino. La Biblioteca ya cuenta con una sección específica en su catálogo que releva y clasifica material escrito tanto por el Papa como así también sobre él.
Repasaron que uno de los hitos de la colección es la edición propia de la encíclica Laudato Si’, que fue publicada por la Biblioteca del Congreso de la Nación en el año 2015. Esta obra, centrada en el «cuidado de la casa común», se ha convertido en un pilar de la colección. Difundiendo así un mensaje humanista y socialmente comprometido que la Biblioteca pone a disposición de forma gratuita en su sitio web.

«Francisco es el argentino más importante»
Alejandro Santa, es director coordinador general de la Biblioteca del Congreso de la Nación Argentina, durante el diálogo que mantuvo con Tiempo expresó: «Sin duda, Francisco es el argentino más importante de la historia, principalmente por haber estado siempre al lado de quienes más lo necesitan«.
Santa continúo contando que a través de la Colección Papa Francisco, han recopilado y recibido donaciones de cartas personales, las cuales digitalizaron junto a diversos artículos de su autoría. En este proceso, descubrieron la esencia de un Papa que, sin preámbulos, llamaba un sábado o un domingo a cualquier ciudadano del país para interesarse por su salud.
«En estos tiempos difíciles que atravesamos, tanto en Argentina como a nivel mundial, creemos que su palabra es una referencia imprescindible para las nuevas generaciones. Por ello, su figura hoy está más presente que nunca mientras trabajamos en la reconstrucción de su legado«, remarcó el director.
También aseguró que sostiene profundamente que las bibliotecas son espacios de cuidado y responsables de preservar la memoria colectiva de las sociedades. Y que mantener vivos sus recuerdos a través de esos pequeños gestos es una prioridad para la Biblioteca del Congreso.
Santa concluyó: «A través de esta labor sostenida en el tiempo, buscamos recordar y reconocer en Francisco no solo su relevancia global, sino la grandeza de aquel ser humano que sabe estar presente en las pequeñas cosas«.

Pedido de donaciones
Francisco falleció el 21 de abril de 2025, a un año de su partida la Biblioteca renueva la convocatoria abierta a toda la comunidad, instituciones y ciudadanos particulares a donar materiales que ayuden a reconstruir la historia del Sumo Pontífice desde sus orígenes.
Se necesitan publicaciones, libros, revistas y recortes periodísticos, como así también correspondencia, cartas personales o documentos oficiales, fotos, elementos conmemorativos y otros documentos de valor histórico.
Cuando reciban los materiales pasarán por un proceso de selección y clasificación que será realizado por expertos. Para luego ser integrados al acervo permanente de la Biblioteca y quedarán disponibles para la consulta pública y la investigación.
Para colaborar con el proyecto de salvaguarda histórica, los interesados pueden consultar y coordinar donaciones a través del correo [email protected] (Dirección de Procesos Técnicos). También lo pueden hacer de forma presencial de lunes a viernes en el Espacio Cultural BCN, ubicado en la calle Alsina 1835, CABA.
