La docencia de las universidades nacionales de todo el país profundizará su plan de lucha con un paro total de actividades desde el próximo lunes 30 de marzo hasta el 1 de abril. La medida de fuerza exige la aplicación inmediata de la Ley de Financiamiento Universitario, la cual establece un aumento salarial equivalente a la inflación.

Según los gremios, la brecha de recomposición necesaria asciende al 49% desde noviembre pasado, una cifra que contrasta drásticamente con la oferta oficial del 6,7% para el primer trimestre del año.

Paro nacional y clases abiertas frente a la casa de Adorni por el presupuesto universitario
Foto: NA / Xinhua / Martín Zabala

Como parte de la visibilización del conflicto, la Asociación Gremial Docente de la UBA (AGD-UBA) trasladará las aulas a la calle. El martes 31 a las 10:00 h, se dictarán clases magistrales en la calle Miró, frente al departamento del jefe de Gabinete, Manuel Adorni, en el barrio de Caballito. La protesta busca exponer la disparidad entre los ingresos de los altos funcionarios y la realidad de los trabajadores de la educación: mientras un ayudante de primera percibe $ 228.095 de bolsillo, los haberes de los ministros y secretarios han registrado subas millonarias.

El pliego de reivindicaciones incluye, además de la actualización por IPC, el pago urgente a los docentes ad honorem y una recomposición que saque a la categoría máxima de la línea de pobreza, actualmente situada en los $ 1.397.672. Desde los gremios advierten que la postura del Ejecutivo desconoce una normativa votada por el Congreso y ratificada por la Justicia, marcando un nuevo hito de tensión entre la comunidad académica y las políticas de ajuste presupuestario del Gobierno nacional.