En los primeros días del año comenzó a circular que se estaba desmantelando el Programa Nacional de Cardiopatías Congénitas (PNCC). La alarma se encendió a partir de la no renovación de contratos a tres de los siete especialistas que se ocupaban de su coordinación, seguida por la dimisión de otros de sus integrantes. Incluso la Federación Argentina de Cardiología (FAC) se pronunció para expresar su preocupación. El Ministerio de Salud, sin embargo, aseguró que el programa “está garantizado” y acusó que se orquestó “un burdo intento de diseminar información falsa”. En su publicación en redes sociales, la cartera que conduce Mario Lugones eligió la nota publicada en este diario para formular esa acusación. Sin embargo, desde el Programa confirmaron que «el equipo médico del Centro Coordinador de Cardiopatías Congénitas ha sido separado de sus cargos”.

El Ministerio de Salud no negó el ajuste sobre el PNCC, sino que desmintió que éste afectara su funcionamiento. “Durante 2025, el programa contaba con 13 personas y registró un promedio de 7,4 llamados diarios. Es decir, tenía un exceso de personal para esa cantidad de trabajo. Frente a este escenario, el Ministerio de Salud resolvió reorganizar y optimizar su funcionamiento, sin afectar la atención. La respuesta del personal desafectado fue intentar vaciar el programa, renunciando en bloque”.

El comunicado añadió que “a pesar de ello, en lo que va de 2026 –esto es: dos días hábiles al momento de la publicación- todas las consultas recibidas fueron atendidas y correctamente derivadas dentro de la red de atención. El programa continúa operativo a través del equipo administrativo activo y con la coordinación médica del Hospital Garrahan, garantizando la articulación con los centros de alta complejidad de todo el país”.

Ante la consulta de este medio sobre quién dirige el PNCC hoy, el Ministerio respondió este jueves que “la coordinación la está llevando adelante Guillermo Moreno, director médico adjunto del Hospital Garrahan, con el servicio de cardiología del hospital”.

Su anterior coordinadora, la cardióloga pediátrica María Eugenia Olivetti, fue quien escribió a sus pares sobre los cambios decididos por el Ministerio: “Me siento en la obligación de informarles que el equipo médico del Centro Coordinador de Cardiopatías Congénitas ha sido separado de sus cargos”, escribió Olivetti en una nota a sus colegas, en la que agradeció “estos 15 años de trabajo en equipo”. El resto de los expertos eran Willy Conejeros Parodi, Paula Campana, Carlos Fernando Rosental, Silvina Rosellot, Mariana Fernández y Tomas Schwaller.

En ese mensaje, Olivetti agregó: “El equipo administrativo sigue vigente, por lo cual pueden seguir contactándolos, supongo que el MSAL ya les comunicará quién queda a cargo del Programa”.

Preocupación y banderazo

La información difundida desde la cartera sanitaria nacional no redujo las preocupaciones de colectivos de familias ni de legisladores que advirtieron sobre los riesgos de correr al equipo de especialistas de la coordinación de un programa que funcionaba hace 15 años, con alrededor de 7000 bebés nacidos al año con cardiopatías y necesidad de cirugía en el primer año de vida en cerca del 50% de los casos. De acuerdo a los datos difundidos por la FAC, esta red logró concretar alrededor de 800 procedimientos quirúrgicos por año y atender más de 6000 notificaciones en el mismo lapso.

“Hoy no hay médicos cardiólogos especializados que estén a cargo del Programa. El primer y único responsable es el director del Garrahan. Estamos viendo qué pasa con los pacientes que están naciendo en este momento”, dijo Lucía Wajsman, de Cardiocongénitas Argentina, mamá de una paciente y una de las impulsoras de la Ley 27.713, que en 2023 dio fuerza de ley al Programa.

“El año pasado la doctora Olivetti –una de las despedidas- le dio el alta a mi hija porque cumplió los 18. Nos fuimos muy emocionadas, fue toda una vida ahí adentro. Por lo tanto, además de demonizar a los médicos, lo que están intentando desde el Gobierno es deshumanizarnos a todos y a todas”, lamentó la mujer en declaraciones a Radio Provincia.

Miembros de ese colectivo, junto a familias nucleadas en Soy Garrahan y personal del hospital se reunieron este miércoles en la Legislatura porteña, para plantear su preocupación y definir pasos a seguir. El médico y exministro de Salud Daniel Gollán fue parte del encuentro. “El equipo coordinador del Programa está desarticulado porque echaron a tres aduciendo que, como nacen menos chicos, no hacía falta un programa tan grande. Que como hay menos nacimientos, entonces hay menos cardiopatías. Es una aberración. Es cierto que hay menos casos, pero son muchos: si antes eran 7000, ahora serán 5000 por año. Es un problema de salud pública”, definió. Y añadió: “Son chicos que en un 90% pueden curarse y tener una vida normal. Si no, pueden fallecer”.

Gollán señaló que los especialistas desplazados “hace 15 años que trabajaban como coordinadores, y los otros renunciaron en solidaridad y porque no había manera de sostener un coordinación como corresponde con dos personas solamente. Actualmente el Ministerio de Salud le dio la responsabilidad –no por acto administrativo, sino públicamente- de seguir con esa tarea -tener acceso a los casos, buscar las derivaciones y los lugares donde se tiene que hacer cada una de las cirugías para corregir las cardiopatías- al director del Garrahan, que no forma parte del Programa. No está bajo sus misiones y funciones”.

Los colectivos de familias resolvieron realizar un banderazo el primero de febrero en defensa del Programa.

Pedidos de informes

En el Congreso, en tanto, la diputada nacional de Unión por la Patria Lorena Pokoik presentó este martes un proyecto de resolución y un pedido de informes al Poder Ejecutivo sobre el tema. Según consignó la agencia NA, la iniciativa lleva las firmas de una quincena de legisladores del bloque que preside Germán Martínez. Además, la diputada presentó una solicitud de Acceso a la Información Pública para que el Ministro de Salud informe sobre el estado del personal, la red federal de atención y el presupuesto asignado.

En el mismo sentido lo hizo el diputado Esteban Paulón: “a fin de recabar datos sobre esta medida cruel e insólita. Vamos a defender la salud pediátrica desde el Congreso y en la Justicia”, anunció.