Los mercados financieros globales han reaccionado de forma diametralmente opuesta a la escalada militar en Venezuela, evidenciando los intereses económicos que subyacen al conflicto. La ofensiva estadounidense, que culminó con el secuestro del mandatario Nicolás Maduro, ha sido recibida con euforia por los inversores en Wall Street.

Las principales beneficiarias son las corporaciones energéticas estadounidenses y las principales eplotadoras de petróleo, cuyas acciones experimentaron notables ganancias en los primeros días de enero. Compañías como Chevron, ConocoPhillips y ExxonMobil lideraron las subidas, acompañadas por firmas de servicios y logística del sector, en una clara señal de aprobación del capital hacia la intervención.

Otra guerra por el petróleo

Este optimismo contrasta brutalmente con el pánico que se apoderó de los inversores en Asia, preocupados por el futuro del suministro de petróleo venezolano. El crudo pesado de Venezuela, esencial para las refinerías chinas, representa una porción significativa de las importaciones del gigante asiático.

petróleo
Plataforma de extracción de petróleo.

Como consecuencia inmediata, las acciones de gigantes estatales como PetroChina y Cnooc se desplomaron en la bolsa de Hong Kong. La caída refleja el temor a que Washington, una vez consolidado el control, restrinja el acceso chino a los recursos venezolanos, una pieza clave en su seguridad energética.

La crítica situación desnuda cómo una acción militar, justificada bajo argumentos políticos, opera en realidad como un mecanismo de reconfiguración geoeconómica. La violencia ejercida sobre Caracas se traduce, en tiempo real, en ganancias para unos y pérdidas para otros, redefiniendo el mapa global del poder energético.

Así, la injerencia estadounidense, lejos de ser un mero cambio de régimen, se revela como un movimiento estratégico para debilitar a un rival comercial y favorecer a su propia industria. El bombardeo sobre Venezuela resuena, pues, no solo en sus calles destruidas, sino también en las pantallas bursátiles de todo el mundo.