¿ En qué conaiarw el Proyecto Plaza de las banderas? El 24 de marzo, en el ex centro de detención cordobés y Espacio para la Memoria La Perla, 400 banderas clavadas y pintadas con retratos de desaparecidos flamearán desde el mediodía en Plaza de las banderas, una obra de arte inmersivo de Gustavo Ruiz: luego 50 barriletes elevarán muchas de las banderas al cielo para conjurar el reclamo de Memoria, Verdad y Justicia, antes de la marcha de las 17, a 50 años del golpe de 1976. Y las banderas al viento, como símbolos de denuncia, habrán homenajeado a los desaparecidos.
Gustavo Ruiz tiene 52 años, es artista visual y realizador escenográfico del Teatro Colón, y dice que el proyecto Plaza de las banderas se transformó en la obra más importante de su vida: “No creo poder superar esa instancia -piensa-. No estaba en ningún radar hacer semejante obra. Se me ocurrió, la postulé y fue recibida con generosidad por las autoridades y los trabajadores del Espacio para la Memoria La Perla y por la Comisión Provincial de la Memoria de Córdoba. A partir de ahí fui a trabajar durante más de un año para realizarla”.
¿Cómo vive las vísperas del proyecto Plaza de las banderas, a cincuenta años del golpe del ‘76? “Con momentos de mucha emoción -dice-. No sé cómo voy a transitar ese día, el 24 de marzo, pero hay algo que es muy superior, que es la construcción de la memoria. Por eso decido postular este tipo de obras. Yo me dediqué al arte y memoria, que es un área del arte popular distinto al arte hegemónico de las galerías y los museos. Estoy muy sensibilizado”.

La obra anterior de Gustavo Ruiz, en 2024, había sido la muestra Cromañón 20 años 194 retratos, dedicada a las víctimas del incendio; también se hizo un libro -que está agotado- y tuvo una enorme repercusión: “La instalación recorrió catorce ciudades y ocho universidades del Conurbano y luego hice un viaje a Córdoba, al Espacio para la Memoria La Perla, porque ahí desaparecieron los padres de mi compañera. Fuimos a la presentación de un libro de un detenido sobreviviente, Héctor “Ruso” Kuntzmann, quien escribió poesías en su encierro y en su exilio en Suecia. Eso me movilizó y ahí empecé a imaginar la muestra”.
Proyecto Plaza de las banderas, su sentido
¿Qué sentido le da Gustavo Ruiz a la instalación de arte efímero Plaza de las banderas? “Esta obra es un homenaje a las personas, a los colectivos y a los organismos que lucharon durante cincuenta años por Memoria, Verdad y Justicia: principalmente, los sobrevivientes y los familiares. En las distintas generaciones fuimos incorporando capas de memoria: la memoria colectiva se construye con capas que las nuevas generaciones van incorporando”. Y “a mí se me ocurrió esta performance, cuya memoria es a través del viento en las sierras”.

Según cifras históricas y de investigaciones hubo entre 2.200 y 3.500 detenidos-desaparecidos en La Perla, en Córdoba: los estudios recientes del Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF) continúan hallando restos en la zona para identificar a nuevas víctimas.
“La Perla es una construcción edilicia chica rodeada por 24 mil hectáreas con campos militares -describe Ruiz-. No hay árboles y el viento es permanente. A mí se me ocurrió que ese viento era lo que definía al arte en territorio para el proyecto Plaza de las banderas. Esta obra va a durar unas horas: su rol artístico y político es momentáneo”.
Gustavo Ruiz piensa también: “Yo creo que es muy fuerte la imagen de esta inmersión entre las 400 banderas con retratos pintados con tinta, con los compañeros que visitemos La Perla el 24 de marzo, para buscar los rostros conocidos y las miradas amadas. Y, con el viento, las sensaciones van a ser aún más fuertes al elevar muchas de las banderas a través de 50 barriletes: son uno por cada año, en un número simbólico”.
La dinámica será conmovedora: “Un familiar encontrará la bandera con el rostro de su hijo o de su hermano y la atará a un barrilete para elevarla. Luego un nieto o nieta elevarán el retrato de una abuela al cielo”.

Esta performance de barriletes fue inspirada por otras experiencias de arte performático de Latinoamérica, dice Gustavo Ruiz: “Francisco Toledo es un maestro de un pueblito muy chiquito en México, en Oaxaca, que hizo 43 barriletes pequeños en papel artesanal con los retratos de los estudiantes desaparecidos en Guerrero. Y él decía que una tradición antigua de su pueblo era buscar en el aire para atraer las almas y traerlas a casa. Pero usaba esa idea de los barriletes como un objeto de denuncia. Por eso se me ocurrió elevar los retratos”.
Y, como es un homenaje a la lucha de tantas décadas, “la pelea que conmemoramos no es sombría -explica Ruiz-. Por eso uso retratos en color, en tela, y tuve la colaboración del secundario de la localidad de Malagueño, que fueron a construir los barriletes”. El 23 de marzo, desde las diez de la mañana “los trabajadoras y trabajadores de La Perla van a estar acompañándome, y también personas cercanas, para ayudarme a instalar las banderas en el terreno de cara al 24 de marzo. Va a ser una obra muy dinámica y sin guión preestablecido”.

Y ahora, “con estos momentos tan emocionantes que están ocurriendo con la identificación de restos de desaparecidos, toma otro carácter el plantar estos rostros de las personas que buscamos hace cincuenta años para traerlas con nosotros”, dice Ruiz. “Esta actividad va a arrancar a la 11.30 y todo va a terminar como a las 15, porque a las 17 está convocada la marcha, que va a ser multitudinaria: el trayecto va a terminar en los Tribunales Federales de Córdoba”. Y el arte popular, por unas horas, habrá concentrado el peso de la memoria.
¿Cuál es la potencia de este tipo de performances de arte efímero? Gustavo Ruiz piensa unos segundos y dice: “El arte popular, especialmente el arte por la memoria, no trabaja con la trascendencia, sino con la inmanencia de la obra, que es el carácter intrínseco que conjuga los traumas sociales o los colectivos. Y por medio del arte se pueden reelaborar y resignificar: comprenderlos desde otro punto de vista. Lo que hacemos los artistas es brindar una herramienta para reelaborar esos dolores de tantas décadas: materializar en lo social, en este caso con banderas, la búsqueda de tantos rostros de personas queridas”.