Mientras anunciaba el implemento sui generis de del boleto estudiantil en la provincia, la propia gobernadora María Eugenia Vidal admitió que más de 1.600 policías de la Bonaerense fueron apartados en la primera mitad del 2016 siempre por la certeza a través de investigaciones de haber cometido irregularidades en sus funciones. «Yo más que purga, creo en una reforma profunda del sistema policial de la provincia que no se agota en separar a aquellos que estén involucrados en casos de corrupción», aseveró Vidal. L a funcionaria justificó la decisión: “Todas estas cosas que pasaban y no veíamos, estaban ocultas. El área de Asuntos internos hoy tiene todos los cargos cubiertos por civiles, no por personal policial, depende directamente del ministro. En estos meses, ha hecho más sumarios e investigaciones que todo el año pasado. Hay más de 1.600 policías apartados en estos primeros meses de gestión y todos tienen que presentar su declaración jurada». La purga se realiza en medio de las seria y cruentas internas de la policía bonaerense, que han tensionado la relación de la gobernadora y las fuerzas policiales. Por caso el epidodio en el que el pasado 6 de Julio por la madrugada se registró un tiroteo al Ministerio de Salud Bonaerense, tras lo cual el ministro de Gobierno provincial Federico Salvai, aseguró que podría tratarse de “algún mensaje político”. Este hecho está en el marco del acontecido cuando dos miembros de la Bonaerense fueron descubiertos en un despacho de Gobernación, por la madrugada, revisando cajones de los escritorios.