El presidente de Rusia, Vladímir Putin, y el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, mantuvieron este viernes una conversación telefónica en la que analizaron la situación en Irán, en un contexto marcado por la última oleada de protestas internas y por las amenazas de Estados Unidos e Israel de impulsar una nueva intervención militar.
Según informó el Kremlin a través de un comunicado oficial, ambos mandatarios “abordaron la situación en Oriente Medio y en torno a Irán”.
“Vladímir Putin expuso una posición de principio a favor de intensificar las gestiones políticas y diplomáticas para garantizar la estabilidad y la seguridad en la región. La parte rusa reafirmó su disposición a seguir prestando buenos oficios en este sentido y a facilitar el avance de un diálogo constructivo entre todas las naciones implicadas”, señala el texto difundido por Moscú.
El comunicado agrega que las partes coincidieron en la necesidad de continuar los contactos en distintos niveles.
Por el momento, la oficina de Netanyahu no emitió comentarios sobre esta conversación, que se produce en medio de un incremento de las tensiones a raíz de la represión de las protestas en Irán. Las manifestaciones comenzaron a partir de la crisis económica y derivaron en disturbios que Teherán atribuye a la acción de “terroristas” respaldados por Estados Unidos e Israel.
En ese marco, Irán sostuvo que las protestas derivaron en episodios de violencia con el objetivo de dar una “excusa” al presidente estadounidense, Donald Trump, para intervenir militarmente. En ese sentido, el Gobierno iraní abogó ante Washington por la apertura de un proceso de diálogo para resolver las diferencias, aunque al mismo tiempo aseguró que el país está “preparado” para afrontar un eventual conflicto bélico.
Israel ya había lanzado en junio de 2025 una ofensiva militar contra Irán —a la que se sumó Estados Unidos con bombardeos sobre tres instalaciones nucleares—, lo que desató un conflicto de doce días. Durante ese período, las fuerzas iraníes dispararon cientos de misiles y drones contra territorio israelí y contra la principal base estadounidense en Oriente Próximo, ubicada en Qatar.
GS con información de Europa Press y Sputnik