El ministro de Energía de Qatar y presidente de la petrolera estatal QatarEnergy, Sad bin Sherida al Kabi, afirmó que la capacidad de exportación de gas natural licuado (GNL) de Doha se redujo un 17% como consecuencia de los ataques con misiles lanzados por Irán. Según estimaciones de la compañía, los daños en el complejo de Ras Laffan implicarán pérdidas por unos 20.000 millones de dólares en ingresos anuales.
«Los ataques con misiles redujeron la capacidad de exportación de GNL de Qatar en un 17% y provocaron una pérdida estimada de 20.000 millones de dólares en ingresos anuales», señaló Al Kabi en una actualización sobre los daños ocasionados en Ras Laffan, difundida en redes sociales por la propia QatarEnergy.
En ese sentido, advirtió que «los extensos daños» en las instalaciones «demandarán entre tres y cinco años para ser reparados» y que, además, obligarán a la petrolera a «declarar fuerza mayor durante un máximo de cinco años en algunos contratos de GNL a largo plazo». «El impacto alcanza a China, Corea del Sur, Italia y Bélgica», precisó.
La mayor planta de gas natural licuado del mundo arde en medio del caos. Irán golpea el corazón energético de Qatar en represalia por bombardeos israelíes contra su infraestructura gasífera, desatando un terremoto en los mercados globales. pic.twitter.com/IyQXWupxKw
— Michael Oviedo (@Mike_Oviedo) March 18, 2026
Al mismo tiempo, Al Kabi destacó que «no hubo heridos», aunque calificó los ataques como «injustificados e insensatos», al considerar que «no solo atentaron contra el Estado de Qatar, sino también contra la seguridad y la estabilidad energética global». «Este ataque fue contra todos los que defendemos el desarrollo y el progreso humano, basados en un acceso justo, confiable y seguro a la energía», agregó.
En concreto, los bombardeos dañaron dos plantas de gas natural licuado del complejo industrial, a las que el funcionario atribuyó una capacidad de producción de 12,8 millones de toneladas anuales, cifra equivalente a la caída del 17% en las exportaciones qataríes de este recurso. Ambas instalaciones pertenecen a QatarEnergy y, en menor medida, a la empresa estadounidense ExxonMobil, que posee el 34% y el 30% de participación en cada una, respectivamente.
Asimismo, el ministro informó que los ataques también alcanzaron la refinería Pearl GTL (Gas to Liquids), una instalación de producción compartida operada por la compañía británica Shell. «Se está evaluando el daño causado», indicó, antes de señalar que «se prevé que permanezca fuera de servicio durante al menos un año».
En la misma línea, QatarEnergy advirtió en su comunicado que esta interrupción derivará en «una caída en la producción de productos asociados»: 18,6 millones de barriles de condensados (el 24% de las exportaciones de Qatar), 1.281 toneladas de gas licuado de petróleo (13%), 594.000 kilos de nafta y 180.000 de azufre (6% en ambos casos), así como 309,54 MPC (miles de pies cúbicos) de helio, equivalente al 14% de las exportaciones qataríes.
GS con información de Europa Press