En un laberinto escénico conviven Hamlet, Lady Macbeth, Otelo y Julieta. Allí, Cecilia Propato estrenó ¿Querés ser feliz o tener razón? –Mundo Shakespeare–, una obra inmersiva que divide al público en Montescos y Capuletos y le propone elegir su propio recorrido. Con 26 intérpretes y más de 20 micromonólogos en prosa poética, la directora retoma el formato que creó en 2017 e invita a una experiencia de libre circulación, donde se puede comer y beber mientras la tensión entre poder y deseo atraviesa cada escena.

Propato tomó “algunos personajes de distintas obras de Shakespeare, como Hamlet, Romeo y Julieta, La tempestad, Otelo, que se cree que estuvieron intervenidas por mujeres, ya que él además era actor, productor y director”. Y bajo esa duda de hasta cuánto intervinieron, hizo “un proceso de hipertextualidad: de alguna manera revivo una sociedad medieval, barroca, esto del apuro, de que no hay tiempo. En esa época, en el siglo XVII, no había tiempo: estaba la amenaza de la peste, se hacía el teatro al mediodía (por eso las funciones son los domingos a las 12, y hay comida), era al aire libre y si llovía había que levantar; había una brevedad de la vida. Y hago un paralelismo con la actualidad”.

“También pienso que es un momento muy medieval -destaca Propato-. De una arbitrariedad bárbara a nivel mundial, política, en donde cada vez hay más barrios cerrados, como en la sociedad feudal, la comarca, el pueblo afuera, donde está todo mezclado y un poco confuso, como era el barroco, que viene del portugués antiguo barroco, que es piedra estrafalaria. Esa confusión.”

"¿Querés ser feliz o tener razón?": Shakespeare vuelve en modo de laberinto inmersivo
Veintiséis intérpretes encarnan personajes de Shakespeare en más de 20 micromonólogos.

¿Querés ser feliz o tener razón? -Mundo Shakespeare- es tan inmersiva como su predecesora (¿Querés ser feliz o tener poder?), a esta altura una marca de agua en la producción de Propato: “La obra está dividida en Montescos y Capuletos, algo que es arbitrario y tiene también que ver con nuestro presente. Todo es excesivamente binario, no se tolera un lugar de escucha, de tolerancia, de hablar. Para mí el teatro es político, no partidista, y lo es porque moviliza, abre preguntas. Por eso a la gente cuando compra la entrada le tocan los Montescos o los Capuletos, y tres moneditas, tres chelines. Dentro de los Montescos o Capuletos pueden ver tres monólogos que yo escribí en prosa poética. Y, a su vez, escribí 20 micromonólogos en prosa poética y todo el desarrollo de la obra, que está registrada como formato único. Por otro lado hay situaciones en común: un baile de la peste, porque en 1700 una mujer empezó a bailar, parecía contenta, pero era un virus, algo que también esta vuelta de que hay un montón de enfermedades y mientras alguien está tratando de congelar óvulos, hay otra que muere por nada, arbitrariamente. Es una obra totalmente inmersiva, no interactiva, donde los personajes siempre tienen que ser paradojales, como los de Shakespeare.”

Propato se reconoce budista y, aunque no lo diga, podría decirse que shakesperiana. Quizás por todo eso considere que la humanidad parece vivir en un loop inmortal de “Eros y Tánatos: de pronto están apaleando a alguien en el obelisco y alguien se está comprando cosas enfrente y no registra eso”.

“La gente puede pensar menos porque está muy apurada, todo ya, ya, ya -sigue reflexiva-. Y llega un momento en que si no podés meditar, pensar y volver al eje eso te empieza a hacer actuar reactivamente, y eso es peligroso porque lleva a no poder pensar.”

"¿Querés ser feliz o tener razón?": Shakespeare vuelve en modo de laberinto inmersivo
Cecilia Propato.

Esta dramaturga, directora, autora y performer que escribe “desde los siete años”, publicó en 2025 Hablar no es lo mismo que monologar. Y cita como si hubiera leído recién a Jean-Paul Sartre u Oscar Wilde, sin olvidarse de Michel Foucault, Nietzsche o Marcel Duchamp. “Siempre el arte fue una forma de salvación y también de reflejo indirecto. No es que yo me ponga a hacer esto para contar, para sacar, sino que es algo que una va rumiando, algo que está latente y que aparece en algún momento. Yo me puedo alejar del objeto para poder conocerlo, y aun así cuando voy al supermercado y veo gente que está en la puerta, conmoverme. Todo el tiempo están en tensión el arte y el artista”.  «

¿Querés ser feliz o tener razón?

Idea y dramaturgia: Cecilia Propato. Actuación: Ivana Baldassarri, Inés Baum, Gustavo Böhm, Sandra Bolis, Gustavo Calo, Verónica Corizzo, Marcelo Cornu, Cecilia De Maggio y Silvia Dietrich, entre otros. Domingos a las 12 del mediodía en Ítaca Complejo Teatral, Humahuaca 4027 (CABA).