Aunque el Congreso se encuentra en pleno receso veraniego, una nueva medida del gobierno de Javier Milei puso en alerta a los diputados de la oposición. Se trata de la reforma del sistema de inteligencia (SIDE) impulsada a través de un Decreto de Necesidad y Urgencia. En un mano a mano con Tiempo, la diputada de Unión por la Patria, Raquel “Kelly” Olmos, advirtió sobre la gravedad institucional del DNU y señaló que es una medida “inconstitucional”. También se refirió a la reforma laboral: “No tiene nada de modernización”, opinó.
Con respecto a la SIDE, la representante porteña indicó que la medida “excede las competencias del poder porque incluye elementos del Código Penal Procesal como la capacidad de detención que explícitamente la Constitución Nacional establece que no pueden legislarse por DNU”. “Más allá de lo cual promueve claramente que todo el sistema de inteligencia se maneje en un secretismo antidemocrático y limita estratégicamente el desempeño de las Fuerzas Armadas”, agregó.
Olmos advirtió sobre el verdadero objetivo de este decreto: “Pretenden transformar a la SIDE en una guardia nacional orientada a la seguridad interior. Todos estos aspectos destruyen los consensos democráticos que se habían alcanzado y no se someten como debería ser al debate parlamentario, sino que se intentan imponer entre gallos y medianoche”.
La reforma laboral
De cara a los temas que quedan pendientes de tratamiento para las sesiones extraordinarias que el gobierno pretende llamar en el mes de febrero, la exministra de Trabajo de la Nación se refirió al proyecto de “modernización” laboral del Ejecutivo.
En ese sentido, señaló que la iniciativa que el gobierno está intentando sancionar, “no tiene nada de modernización”. “Es una ley completamente destructiva del sistema de derechos individuales y colectivos de los trabajadores. Honestamente, no encuentro nada que pueda ser rescatable y que pueda fundar una Argentina más competitiva, en un contexto económico tan desafiante como el que tenemos”, afirmó.
Olmos, expresó: “Yo me niego absolutamente a pensar que la competitividad de la economía argentina se tenga que apoyar en la explotación de sus trabajadoras y trabajadores. Ser mano de obra barata sólo nos coloca en el segmento del mundo más atrasado, mientras el gobierno actual desfinancia la política educativa, la ciencia y tecnología, las escuelas técnicas y universidades”.
Para la diputada, el sistema laboral argentino se basa en una negociación tripartita entre trabajadores, empleadores y el Estado, con convenios colectivos que buscan equilibrar el poder en favor de los trabajadores. Esa esencia, originada en el peronismo, está siendo amenazada por el actual gobierno, que busca favorecer unilateralmente al sector patronal.
En ese sentido, señaló que el proyecto busca llevar las relaciones laborales al derecho civil y comercial, “como si empleador y trabajador tuvieran el mismo poder de negociación”, priorizando acuerdos por empresa o región para “fragmentar el poder del trabajador”.
Como extitular de la cartera laboral durante el gobierno de Alberto Fernández, recordó que durante su gestión fortaleció la capacitación, recapacitación y orientación laborales. “Históricamente, se habían alcanzado promedios de máximos de 145 mil beneficiarios al año, y en mi gestión lo llevamos a 450 mil. Este gobierno lo pretende desfinanciar por completo. Entonces, en un mundo con esta dinámica tecnológica, en lugar de fortalecer los mecanismos de capacitación y recapacitación laboral, los vaciamos. ¿Pretenden que todo el incremento en la productividad surja de una mayor explotación de los trabajadores?”, preguntó.
Si bien el texto del gobierno comenzará a debatirse en el Senado, la diputada indicó que es importante continuar construyendo coaliciones amplias para frenar la embestida del gobierno libertario. Al respecto, afirmó: “Es una construcción que deberemos hacer abordando temas uno a uno para conciliar intereses y fortalecer los derechos de los argentinos, más allá de apreciaciones subjetivas sobre dirigentes o bloques”.
La interna del PJ
En cuanto a la situación del Partido Justicialista, atravesado por la interna entre Cristina Fernández de Kirchner y el gobernador bonaerense Axel Kicillof. Olmos, se mostró optimista y anticipó que “el peronismo está en el proceso de construir un proyecto que pueda ser alternativa para ser votado en el año 2027”.
En ese punto, admitió que “ese desafío abre la existencia de debates internos en un movimiento mayoritario, que es imposible de evitar, es crucial fomentar la inclusión mediante la conciencia, el consenso y la capacidad de construir acuerdos”. «