Mientras las instituciones internacionales tradicionales parecen atrapadas en una inercia burocrática frente a la tragedia en Medio Oriente, una nueva arquitectura de resistencia diplomática toma forma. En Ámsterdam, el Congreso de los Pueblos del Grupo de La Haya se convirtió en el epicentro de un reclamo global que tiene la urgencia de detener el genocidio en la Franja de Gaza y restablecer la vigencia del derecho internacional humanitario.

La cumbre, convocada de emergencia por Sudáfrica y Colombia, reunió a una coalición de voces que incluyó a la relatora de la ONU, Francesca Albanese, el parlamentario británico Jeremy Corbyn, la activista Greta Thunberg y la escritora Sally Rooney, junto a referentes de más de 30 países. El objetivo central es coordinar acciones legales y diplomáticas que logren lo que las potencias occidentales han bloqueado en el Consejo de Seguridad.

En ese escenario, la voz argentina estuvo representada por el diputado nacional y excanciller Jorge Taiana. Su intervención puso el foco en la erosión de las reglas globales. «Hoy más que nunca, Washington se caracteriza por decisiones erráticas, por la lógica de que la fuerza hace el derecho», sentenció, vinculando directamente la ofensiva israelí con una crisis de legitimidad de las instituciones que deberían velar por la paz. Para el exministro, la incapacidad de respuesta ante los crímenes de guerra en Gaza no es un error del sistema, sino la consecuencia de utilizar herramientas políticas y financieras como instrumentos de presión externa.

Reconstruir el derecho internacional para frenar el genocidio
Foto: Prensa Jorge Taiana

La ruptura de la tradición argentina

Uno de los puntos más críticos de la exposición de Taiana fue la denuncia del giro copernicano que la gestión de Javier Milei imprimió a la diplomacia nacional. Argentina, que históricamente sostuvo una posición equilibrada basada en el reconocimiento de los dos Estados y el respeto a las fronteras de 1967, hoy se alinea de forma irrestricta con la postura belicista.

«El gobierno de Milei rompió con la posición que Argentina ha sostenido históricamente», advirtió Taiana. Esta ruptura no solo aísla al país de sus socios regionales como Brasil, Colombia o Chile, sino que abandona una tradición de neutralidad activa y defensa de la solución pacífica de controversias.

Reconstruir el derecho internacional para frenar el genocidio
Foto: Prensa Jorge Taiana