«Achicar el Estado es agrandar la Nación», dijo durante su estadía como ministro de Economía de la dictadura cívico-militar José Alfredo Martínez de Hoz. Una máxima que retomó el expresidente Carlos Menem, continuó Fernando de La Rúa, el propio Mauricio Macri y ahora “el libertario” Javier Milei.

No es casual que todos estos modelos fracasaron en su intento con finales conocidos a lo largo de la historia reciente. Por este mismo camino continúa la gestión macrista porteña. A mediados de febrero se rumoreaba en los pasillos de algunos ministerios que en unos días comenzaba el vaciamiento de algunos organismos del Estado. Rumores que se consolidaron cuando, en las últimas horas de este lunes, el jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri, firmó un decreto que habilita los “retiros voluntarios”. Esta estrategia legal que esconde despidos encubiertos fue adelantada por Tiempo en mayo del año pasado y ampliada en agosto de ese mismo año.

Macri firmó un decreto que habilita retiros voluntarios para empleados de planta permanente, con requisitos, compensaciones y condiciones de pago definidas para quienes se retiren de la administración porteña.

El anuncio fue oficializado por el mandatario y estará vigente hasta el 31 de mayo. De acuerdo a la versión oficial, “la medida forma parte del plan de reforma y modernización del Estado que impulsa la gestión macrista y apunta a achicar la estructura administrativa.”

En mayo del año pasado, una semana después de las elecciones intermedias de la Ciudad, Tiempo adelantó que, tras la derrota del macrismo frente a Manuel Adorni, se aceleraron los “acuerdos” para firmar el pacto de cara a las próximas elecciones intermedias de Nación. Esos acuerdos abarcan más ajustes, recortes y despidos en el Estado porteño.

“Contamos con una batería de proyectos, pero también propuestas políticas que hay que implementar ya y contienen despidos, ajustes salariales de estatales porteños y recortes en salud y educación; además de los estructurales”, dijo en su momento una fuente de LLA a este medio y aclaró: “repito: ya estamos en tratativas con el PRO para empezar cuanto antes con estas medidas, antes de desembarcar en la Legislatura.”

En ese momento en este medio lanzamos una pregunta: ¿Se viene un cogobierno en la Ciudad? Y adelantamos que todo indica que éste es el pacto entre LLA y el PRO para iniciar la alianza a nivel nacional. A esta consulta, desde el macrismo prefirieron no manifestarse. Tiempo dialogó con distintos gremios y legisladores de la oposición para saber cómo van a enfrentar la alianza del PRO y LLA que se gesta en este terruño.

En agosto del año pasado, Tiempo profundizó sobre los puntos definidos en la alianza entre el PRO-LLA. Desde ambos espacios coincidieron en recortar parte de la planta laboral del Estado. Los amarillos aseguraron por entonces que los cambios se producirían antes del 2027. “No lo tenemos definido pero estimamos que reorganizaremos puestos de trabajo y habrá una reducción de entre un 12 y un 15%”, consideró un asesor de la jefatura de gabinete.

Despidos encubiertos en CABA

El esquema de “retiros voluntarios” fue establecido mediante el decreto 83, firmado por el jefe de Gobierno, Jorge Macri; el ministro de Hacienda, Gustavo Arengo; y el jefe de Gabinete, Gabriel Sánchez Zinny. La iniciativa contempla el pago de una compensación no remunerativa calculada sobre el salario neto, mensual y habitual del trabajador al momento de su desvinculación.

Explicaron que el objetivo es “ordenar el funcionamiento del Estado” y “optimizar la dotación” de personal, con la intención de avanzar hacia una administración más ágil y con mayor presencia de perfiles tecnológicos. En paralelo a los retiros, el Gobierno continuará incorporando profesionales vinculados a innovación y sistemas. «Es lo que necesitamos por el contexto y por el tipo de Estado al que apuntamos», afirmaron.

Podrán acceder al plan los empleados de la Carrera de Administración Pública del Poder Ejecutivo porteño que tengan 45 años o más, cuenten con al menos cinco años de antigüedad y registren un mínimo de un año como trabajadores de planta permanente. El incentivo se abonará en cuotas mensuales y consecutivas por un plazo máximo de hasta 48 meses. En el cálculo se excluirán el Sueldo Anual Complementario (aguinaldo) y otros conceptos de pago no mensual.

El Gobierno se reserva la facultad de rechazar solicitudes por razones de servicio, cuestiones disciplinarias o si el trabajador pertenece a áreas consideradas críticas. Tampoco podrán adherirse quienes, al 31 de diciembre de 2026, tengan 65 años o más y estén en condiciones de jubilarse, ni aquellos que enfrenten sumarios administrativos con posibles sanciones expulsivas o mantengan reclamos judiciales contra la administración porteña.