En poco más de dos semanas el Senado de la Nación discutirá la reforma laboral. El gobierno nacional ha avanzado en su búsqueda de adhesiones para su aprobación. El ministro de Interior, Diego Santilli, ha sido el encargado de trabajar para lograr la mayor cantidad posible de gobernadores que den el sí, ya que se supone que estos mandatarios son los que moldearán el voto de los legisladores en la Cámara alta.

El último de la lista en sumarse fue el gobernador de Río Negro, Alberto Weretilneck, quien coincidió con el gobierno en la “importancia de que el proyecto de ley de Modernización Laboral avance en el Congreso, como parte de la agenda de reformas orientadas a promover el empleo formal”.

La CGT también debate

Las centrales sindicales -la CGT y las dos CTA- también han avanzado en el camino que se trazaron. Del lado de los dirigentes cegetistas, mantuvieron encuentros con dirigentes políticos y empresariales. Así lo confirmó Juan Manuel Palazzo, el secretario General de la Asociación Bancaria, en una entrevista con Ámbito Financiero. Allí aseguró que se mantuvieron reuniones con los legisladores del PJ y de otros partidos, además de algunos gobernadores y diversas cámaras empresarias.

Según la observación de Palazzo, hay cámaras empresarias que salieron a acompañar la posición de la CGT. Sin embargo, las posiciones son algo diferentes: mientras que las cámaras cuestionan algunos puntos de la ley, la CGT planteó que rechaza el conjunto del proyecto tal cual declaró Jorge Sola, uno de sus cosecretarios generales en el acto del 18 de diciembre en Plaza Mayo.

Palazzo aseguró que este respaldo contra el proyecto de ley desde el empresariado pyme responde a que son los sectores más concentrados de la economía los que sostienen el proyecto de reforma, en parte por su alianza ideológica con el gobierno nacional.

En ese punto, no se descarta que en los próximos días la CGT intente un acercamiento con la Unión Industrial Argentina, a la que ubican en el campo de las organizaciones a las que no les sirve la reforma laboral. Sin embargo, esa mirada choca con la posición de los grandes industriales, como el dueño de Techint, Paolo Rocca, que acuerdan con el cuerpo y el espíritu del proyecto oficial.

Palazzo no descartó las medidas de acción directas, aunque dejó en claro que la estrategia de la principal central obrera será judicializar la ley en caso de que se vote ya que varios de sus artículos serían inconstitucionales.

Otras miradas

Con una actitud menos institucional, varios grupos de sindicatos se mueven para expresar su rechazo a la reforma. Fue el caso de los 25 gremios -UOM, Aceiteros, maquinistas ferroviarios, pilotos de Aerolíneas, trabajadores de Vialidad Nacional, entre otros- que se reunieron en la sede de la Unión Obrera Metalúrgica que lidera Abel Furlán. En ese encuentro se dieron las primeras puntadas de un plan de acción con el que buscan resistir la movida oficial antes de que se vote en el Senado. Entre otras determinaciones, este sector planea realizar una movilización y presionar al triunvirato que dirige la CGT para que sume a la central.

En tanto, la Central de Trabajadores y Trabajadoras de la Argentina (CTA-T) y la Central de Trabajadores de la Argentina Autónoma (CTA-A) realizarán el próximo martes 3 de febrero un plenario conjunto de sus mesas nacionales para ratificar la continuidad y eventual profundización del plan de lucha y movilizaciones en rechazo a la reforma laboral.

El plan de acción tiene como objetivo primordial enfrentar esta iniciativa oficial, para lo cual el plenario prevé definir las características del plan de acción que se desplegará en una primera etapa en las provincias y que continuará luego con acciones nacionales.

Esta determinación podría coincidir con la de los convocantes de l plenario de la UOM. Furlán señaló que el grupo evalúa realizar movilizaciones «en cada una de las provincias donde los gobernadores están sometidos a la voluntad del gobierno nacional con los votos para que la ley salga. Vamos a estar visitándolos”, aseguró en charla con el portal El Destape.

Por su parte, el secretario general de la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE), Rodolfo Aguiar, mantuvo un encuentro con el titular de los Aceiteros, Daniel Yofra, esta semana. Coincidieron en que “hay un consenso creciente en la dirigencia sindical sobre que el paro y la movilización son las herramientas más eficaces para enfrentar la reforma laboral”. «