La Cámara de Diputados es escenario de un debate maratónico por la Reforma Laboral que impulsa Javier Milei, en una sesión que mantiene la tensión al límite. Cerca de las 21:30, cuando la jornada ya acumulaba más de siete horas de discusión, el recinto vivió un hecho insólito que puso en jaque la continuidad del tratamiento.

Llegando al cierre de los oradores individuales, el bloque de Unión por la Patria intentó una jugada estratégica aprovechando que gran parte de los legisladores oficialistas se encontraba fuera del recinto. El diputado rionegrino Marcelo Mango pidió una moción de orden para que el proyecto regresara a comisiones, fundamentando que el reglamento exige quórum para votar dicha solicitud. En ese momento de sillas vacías. El diputado Luis Petri —quien presidía la sesión— debió llamar de urgencia a los ausentes mientras el presidente de la Cámara, Martín Menem, retomaba su lugar en el estrado.

Reforma Laboral: la sesión tambaleó por una jugada de UxP mientras la mayoría del oficialismo estaba ausente del recinto

Ante el reclamo opositor para dar por caída la sesión, Menem argumentó que los diputados de La Libertad Avanza estaban en el “bajo recinto”, el área destinada al descanso.La controversia escaló cuando el secretario parlamentario, Adrián Pagán, aclaró que la moción debía votarse con quórum, lo que encendió aún más las protestas de la oposición. En medio del desorden, la diputada Silvana Giúdici (LLA) tomó la palabra para lanzar una contraofensiva. Propuso una moción de orden para votar la ley en general en media hora, aunque finalmente la retiró bajo la promesa de “pacificación” y respeto a los oradores. Tras un intenso cruce de reproches, el oficialismo logró recuperar el número necesario en las bancas. Se impuso en la votación de la moción y la sesión retomó el curso previsto para la madrugada.