El avance de la inteligencia artificial abrió un nuevo frente de debate en la industria audiovisual y actores argentinos decidieron tomar posición pública. Con Ricardo Darín al frente, la Asociación Argentina de Actores y Actrices lanzó una campaña para reclamar regulaciones claras sobre el uso de herramientas capaces de replicar imágenes, voces y actuaciones sin autorización.
La iniciativa comenzó con la difusión de un spot en redes sociales protagonizado por Darín junto a Gustavo Garzón, Diego Gentile y Marina Bellati. El video busca alertar sobre los riesgos del uso indiscriminado de inteligencia artificial en películas, series y producciones audiovisuales, especialmente frente a la posibilidad de crear versiones digitales de intérpretes sin consentimiento.
🎭 “Mi imagen, mis expresiones y mi voz son mis herramientas de trabajo.”
— Asociación Argentina de Actores (@actoresprensa) May 20, 2026
⚖️ Regulemos el uso de la Inteligencia Artificial.
📢 Expresamos la necesidad urgente de establecer regulaciones claras que protejan el trabajo artístico y garanticen transparencia frente al público. pic.twitter.com/McqMMOkcUk
“Hola, sabés quién soy yo, ¿no? ¿Pero estás seguro de que soy yo?”, plantea Darín al inicio del video, en una frase pensada para sembrar dudas sobre la autenticidad de las imágenes que circulan en la era de la IA.
A lo largo de la pieza, los actores remarcan que la utilización de estas tecnologías impacta directamente sobre sus derechos laborales, económicos y de identidad. “Con el avance de la inteligencia artificial alguien podría haber utilizado mi imagen y vos estarías siendo engañado”, advierte Garzón.
Por su parte, Gentile pone el foco en el derecho sobre la propia identidad: “Mi imagen es mía. Nadie puede usarla sin mi permiso”, afirma. Bellati, en tanto, subraya que “mi imagen, mis expresiones y mi voz son mis herramientas como actriz” y sostiene que solo ella puede decidir cómo se utilizan.

La campaña también busca generar conciencia entre los espectadores sobre la necesidad de identificar cuándo un contenido fue manipulado o generado mediante inteligencia artificial. En el cierre del spot, Darín deja el mensaje central de la iniciativa: “Vos tenés derecho a saber si un actor es real o no, si hizo esas acciones o si dijo esas palabras. El avance de la tecnología no puede justificar el robo o el engaño”.
Darín: “Regulemos el uso de la inteligencia artificial”
La actriz Marina Bellati recordó además que en distintos países ya comenzaron a impulsarse leyes y convenios colectivos para proteger a artistas y trabajadores del sector frente al avance de estas herramientas. La pieza concluye con una consigna contundente pronunciada por Darín: “Regulemos el uso de la inteligencia artificial”.
Desde la Asociación Argentina de Actores y Actrices señalaron que vienen trabajando junto a sindicatos y organizaciones culturales para impulsar medidas que protejan el trabajo artístico y garanticen transparencia frente al público.
La discusión sobre el impacto de la inteligencia artificial en el mundo audiovisual ya generó conflictos en distintas partes del mundo. En Hollywood, durante las históricas huelgas de actores y guionistas de 2023, uno de los principales reclamos estuvo vinculado al uso de réplicas digitales y herramientas de IA por parte de estudios y plataformas.
Los sindicatos exigieron límites para evitar que las productoras utilicen imágenes, voces o interpretaciones de artistas sin consentimiento ni compensación económica. Finalmente, los acuerdos alcanzados incluyeron regulaciones específicas sobre el uso de inteligencia artificial, estableciendo que cualquier reproducción digital de un actor debe contar con autorización previa y pago correspondiente.
El caso de Scarlett Johansson
Uno de los casos más resonantes en Hollywood ocurrió en 2024, cuando Scarlett Johansson cuestionó públicamente a la empresa OpenAI por el uso de una voz de inteligencia artificial que muchos usuarios consideraron muy similar a la suya. La actriz aseguró que había rechazado participar del proyecto y manifestó su preocupación por el uso de imitaciones digitales sin consentimiento. Tras la polémica, la compañía decidió retirar temporalmente la voz del sistema. El episodio se convirtió en uno de los ejemplos más visibles del debate sobre los límites éticos y legales de la inteligencia artificial en la industria audiovisual.